Chuck Berry, la leyenda que moldeó el rock


Martha Andrés Román / Prensa Latina
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Washington. Sólo cuatro días después de la muerte de Chuck Berry, el sello Dualtone Records dejó saborear una muestra del nuevo álbum de quien es considerado el arquitecto del rock and roll. When I was just a little boy like you, I wanted to do the things the big boys do (Cuando yo era sólo un niño como tú, quería hacer las cosas que hacen los grandes), canta la leyenda musical en Big Boys, el principal single del disco póstumo que saldrá al mercado el 16 de junio próximo.

Berry, quien conmocionó a los seguidores del género con su muerte el 18 de marzo último a los 90 años, había anunciado en octubre pasado que en 2017 lanzaría una nueva producción de estudio, la primera en casi cuatro décadas.
CHUCK es el nombre del disco integrado por 10 canciones, ocho de ellas escritas por el cantante, guitarrista y compositor estadunidense, quien trabajó en el álbum de forma intermitente desde 1979 hasta 2014.

Big Boys, que arranca con un riff de guitarra con el cual se recuerda al de su clásico Johnny B. Goode, constituye un seductor anticipo para los amantes del rock and roll que reconocen en este intérprete a uno de sus padres fundadores.

La actitud que cambia el mundo

Si quisiéramos dar otro nombre al rock and roll, podría ser Chuck Berry, dijo en una ocasión otro imprescindible del universo musical, John Lennon, quien como parte del mítico cuarteto los Beatles bebió de la influencia del artista nacido el 18 de octubre de 1926 en Saint Luis, Missouri.

El genio innovador, polémico, de carácter controvertido, que llegó a ser considerado casi un dios por las generaciones de músicos que le siguieron, saltó a la fama en 1955 con Maybellene, descrita por la revista Rolling Stone como la canción en la que comenzó la guitarra del rock and roll. Luego siguieron hits como Sweet Little Sixteen, Rock and Roll Music, Back in the USA o Brown-Eyed handsome Man, entre muchos otros temas que le ganarían para la posteridad calificativos como teórico, pionero, fundador, leyenda e icono del género.

Mientras Elvis Presley, blanco y muy atractivo, estremecía a las audiencias de la época con su seductora voz de barítono y sus arrebatadores movimientos de cadera, Berry provocó reverencias a su alrededor con sus riff de guitarra y su paso de baile conocido como andar de pato.

De hecho, no son pocos los que consideran que es el músico recién fallecido quien debería tener realmente el epíteto de Rey del rock and roll, y achacan la ausencia de tal reconocimiento a que era negro y estuvo encarcelado en dos ocasiones.

Para la revista Billboard, el autor de Saint Luis aportó tres cosas al género que nadie más combinó: una fanfarronería irresistible, el riff de guitarra consistente en un patrón repetitivo como principal elemento melódico, y el énfasis en la narración de historias a la hora de componer.

Berry privilegió a los jóvenes de un modo que sus predecesores y sus pares aún no se habían atrevido a hacer, lo cual fue esencial para transformar el rock de una moda musical en una actitud y estilo de vida que infectó a los adolescentes y se extendió por Estados Unidos, consideró la publicación.

Al mismo tiempo, apuntó Billboard, mientras con Elvis y con Little Richard es el canto lo que se queda en tu cabeza, con Berry es el sonido de la guitarra lo que se reproduce una y otra vez, a través de acordes simples que eran fáciles de imitar por los aficionados.

En cuanto a la composición, evitó confesiones genéricas emocionales y, en su lugar, se centró en la elaboración de cuentos. Por ello, la revista sostuvo que si bien no inventó el rock and roll, lo convirtió en una actitud que cambió el mundo.
En Sweet Little Sixteen, You Can Not Catch Me y otras canciones, transformó el género de los deseos adolescentes y de los viejos/buenos tiempos, recordó el diario The New York Times.

Temas como Promised Land y Brown Eyed Handsome Man, en tanto, señalaron y satirizaron las oportunidades de Estados Unidos y las tensiones raciales y de clase. “Su rock era una música de lujuriosas alegrías, tensiones desbordadas e iconos destrozados”, apuntó el periódico.

A su vez, la cadena ABC recordó que el cantante influenció directamente la música temprana de los Beatles, los Rolling Stones, los Beach Boys y los Kinks. “No es de extrañar que Berry estuviera entre el primer grupo de artistas introducidos en el Salón de la Fama del rock and roll en 1986”. Entre sus muchos reconocimientos, el artista recibió un Grammy a la obra de la vida en 1984, fue distinguido en el año 2000 con el Premio Kennedy Center que otorga el gobierno estadunidense, y en 2014 con el Premio de Música Polar concedido anualmente por la Real Academia Sueca de esa manifestación.

Lluvia de tributos

La noticia de la muerte de Charles Edward Anderson Berry, confirmada por el Departamento de Policía del condado de St. Charles, en Missouri, fue seguida por homenajes de grandes estrellas de la música.

“Sin Chuck Berry, no hay Rolling Stones, no hay Beatles, yo no estaría. Era un músico increíblemente influyente y asombroso letrista, escribió en Instagram el británico Sting, quien a modo de homenaje interpretó una versión de Johnny B. Goode.

Con ese mismo tema le rindió tributo el grupo estadunidense Green Day, al incluirlo en su repertorio durante un concierto en Ontario, Canadá. Chuck Berry fue el mayor practicante, guitarrista y escritor de rock and roll que haya vivido, escribió en su cuenta de Twitter el estadunidense Bruce Springsteen, mientras el también estadunidense Lenny Kravitz manifestó: “Ninguno de nosotros habría estado aquí sin ti”.

Era más que una leyenda, era un padre fundador, se puede escuchar su influencia en cada banda de rock de mi generación, manifestó, a su vez, el británico Rod Stewart.

Paul McCartney, en tanto, lo consideró un mago que hacía música exótica y normal al mismo tiempo. “Larga vida al rock and roll, te amo, Chuck”, escribió el exintegrante de los Beatles.

Pero, seguramente, el mejor homenaje llegará a partir de junio próximo, cuando millones de seguidores comiencen a disfrutar su obra póstuma y se demuestre, como ya ha pasado con otros astros, el poder que tiene la música de inmortalizar a sus creadores más grandes.