Utopía

Pronósticos, encuestas y ratas

Eduardo Ibarra Aguirre

Enseguida del notable éxito de la Selección Mexicana en Rusia 2018, pero no tanto como para dar por hecho que cambió “el ánimo nacional”, como juran Héctor Aguilar y Javier Tejado, analista y directivo de Televisa, cobra carta de naturalidad la confusión entre los vocablos pronóstico y encuesta.

Como si fueran sinónimos, José Antonio Meade y sus operadores dan por hecho que repetirán en las urnas el domingo 1 lo que los futbolistas mexicanos lograron el día 17 por primera ocasión en la historia de los mundiales que comenzó en Uruguay en 1930, derrotar al seleccionado de Alemania.

Un pronóstico es “1. Predicción de la evolución de un proceso o de un hecho futuro a partir de criterios lógicos o científicos. 2. Juicio que hace el médico sobre el curso, la duración y la curación de una enfermedad.” En tanto que una muestra es “1. Serie de preguntas que se hace a muchas personas para reunir datos o para detectar la opinión pública sobre un asunto determinado. 2. Papel o impreso donde se recogen estas preguntas.”

Como es evidente tienen significados distintos, pero en el afán desesperado por multiplicar las posibilidades de unos votos más para Meade, sus operadores y él mismo hacen comparativos electorales con los futbolísticos a partir de los resultados obtenidos por los de la verde en Moscú, muy fuera de lugar como para materializarse el primer domingo de julio.

De eso se tratan las campañas para renovar 3 400 cargos de elección popular, incluida la Presidencia, y por supuesto que están en su justo papel los que batallan hasta el último minuto que permite la legislación electoral por la alcaldía, gubernatura, diputación local y federal y la senaduría. Nadie debiera pujar por un cargo si no tiene la determinación junto con su equipo y partidarios de bregar por la victoria.

Pero una es la actitud, el espíritu y la aptitud para luchar por una aspiración política y otra, muy distinta, embaucar a los electores con un presunto triunfo producto de un milagro, que por lo demás no existen en política, aunque el puntero en todas las encuesta con entre 12 y 22 puntos, Andrés Manuel López Obrador, acaba de asegurar lo contrario.

No sólo se confunden vocablos con distinto significado,  también se impugnan el profesionalismo y veracidad de las encuestas como instantáneas que reflejan tendencias más que porcentajes precisos, cuando apenas hace seis años fueron avaladas sin condiciones porque favorecían a Enrique Peña Nieto y una mayoría en el Congreso que nunca se materializó. Recuerdo que sólo Reforma desentonó con el triunfalismo desbordado de Peña y sus encuestas “cuchareadas” (advertía el AMLO y nadie le hizo caso). Y el diario fue estigmatizado y reculó con el silencio. También recuerdo que después del niño ahogado, muchos analistas se lavaron las manos por los serios errores de apreciación cometidos y responsabilizaron a las encuestadoras.

Total que, por fortuna, cada quien puede pensar y opinar lo que considere pertinente o bien lo que le venga en gana. Incluido el exasesor de Arturo Montiel Rojas, quien tuvo como spot principal de campaña por la gubernatura del estado de México en 1999: “Las ratas no tienen derechos humanos”, pero fue preciso que interviniera Peña Nieto para que como exgobernador no terminara en la cárcel. Sólo que el publicista Carlos Alazraki no aprende y vuelve a las andadas con las “ratas”, pero ahora en la Ciudad de México, para impulsar al ultraconservador que sueña con despachar en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento.

Acuse de recibo

De “Heriberto Lugo. Ingeniero civil. Ya estamos dentro del margen que el sin duda polémico, pero muy talentoso publicista Alazraki planteó el año pasado, ‘no se hagan pendejos con las encuestas, el 50% decide un mes antes, el 25% en la cola de la casilla, y el resto ya en la mampara con su boleta enfrente’. ¿Inevitable el triunfo del que va adelante en las encuestas? Casi tan inevitable como el triunfo que se esperaba de Alemania contra México”… “Nek Nekki. Y ahorita se quieren colgar con lo de la Selección, pero la diferencia es que la perspectiva y las apuestas no intervienen directamente en las canchas, sí ganó México ante escasas probabilidades, pero la gente no intervino en la cancha, en una elección es al revés y la gente y su perspectiva son las que seleccionan al ganador. (…) ahí están las elecciones de Colombia del domingo 17, el puntero Duque ganó con el porcentaje que todas las encuestas le daban y tenía una ventaja de 15 puntos según encuestas y así terminó, (…) así sucederá en México con todo y el fraude inminente, la diferencia es mucha como para pretender un fraude descomunal, el más grande de la historia (…) el fraude no alcanza”… El doctor Eduardo Roldán presentó al Grupo María Cristina Trump contra el mundo. El presidente de la discordia, Asociación Mexicana de Estudios Internacionales, 2018, 294 páginas... Enlace solicitado: http://forumenlinea.com/nuevo/index.php/entrevista-de-radio

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