Yunes mató a Libertad Hernández”: Cuéllar

César A. Vázquez Chagoya / Pasillos del poder / Enlace Veracruz
http://www.enlaceveracruz212.com.mx/nota.php?id=16626

Yunes mató a Libertad Hernandez Landa por la pederastia: Cuéllar.

Marco histórico. El 7 de agosto de 1998, apareció muerta en la Ciudad de México la doctora Libertad Hernández Landa, entonces directora del Programa de la Mujer en el gobierno del estado de Veracruz. Su cuerpo mostraba muestras claras de tortura y de haber sido violada. Los autores de tan grotesco crimen viajaban en un taxi del estado de Veracruz que abandonaron cerca del lugar de los hechos.

La noticia en Veracruz causó consternación y rabia. Libertad era conocida en el medio académico, político y social. Era gobernadora del Club Rotario. Antropóloga social que había hecho magníficas relaciones a nivel internacional con organismos no gubernamentales, quienes condenaron los hechos.

En Xalapa y en varias ciudades del mundo se hicieron manifestaciones pidiendo justicia, pero todo quedó en la impunidad.

En 1997, Miguel Ángel Yunes Linares había renunciado a la Secretaría General de Gobierno para irse al PRI estatal donde perdió 107 alcaldías y renunció. Los siguientes hechos que se narran por el secretario particular de Libertad Hernández, sucedieron cuando Miguel Ángel no tenía ningún cargo, pero estaba cerca de incorporarse como asesor del entonces secretario de Gobernación, Diódoro Carrasco.

El testimonio de Fidel Cuéllar Cázares se da 12 años después de los hechos. Cuellar no sólo escribió su testimonio por escrito si no que grabó un video donde responsabiliza de la muerte de Libertad Hernández Landa a Miguel Ángel Yunes Linares. Ambos documentos, están en esta columna. Van las palabras de Fidel:

Mi nombre es: Fidel Cuéllar Cázares, soy originario de Tamaulipas; allí nací pero desde los seis años de edad, viví en la ciudad de Xalapa, en donde cursé mis estudios de primaria, secundaria y preparatoria.

Actualmente tengo 40 años de edad. (Estuve casado en la ciudad de Xalapa).

Trabajé en tres áreas de gobierno del estado. En Seguridad Pública como informador político; en Gobernación también como informador político; y el último trabajo fui secretario particular de la doctora Libertad Hernández Landa, en ese entonces directora del Programa Estatal de la Mujer, del gobierno de Veracruz (1997-1998), con sede en el callejón de Rojas, en la ciudad de Xalapa, Veracruz.

Me inicié como su secretario particular en febrero de 1997 y mi trabajo como tal, concluyó en octubre de 1998 dos meses después de la violación y asesinato de la doctora Libertad Hernández Landa, ocurrido el 6 de agosto de ese mismo año en la ciudad de México, DF. Una vez que cerré sus oficinas personales, guardé y entregué a quien correspondían, la mayor parte de los documentos de ella.

Aproximadamente dos meses antes de su brutal asesinato y violación, la doctora Libertad Hernández Landa había declarado ante los medios de comunicación en Xalapa, que haría una denuncia pública y formal ante la Unicef, sobre las redes de prostitución infantil y abuso sexual infantil que existían en el estado de Veracruz, en las que participaban altos funcionarios, empresarios y políticos muy reconocidos, del estado de Veracruz.

La doctora Hernández Landa mantenía contacto directo con los relatores de la Unicef desde 1993, según ella lo comentaba, desde que era directora del organismo no gubernamental Alternativa Callejera. Ella, como presidente de su organización, fue invitada a principios de 1997, por una relatora especial de la Unicef para que le ayudara en su visita oficial que realizaron al puerto de Veracruz y Xalapa, para estudiar la prostitución infantil en el estado de Veracruz.

De esas visitas, se emitió el documento “Informe de la Relatora Especial sobre su misión a México en relación con la cuestión de la explotación sexual comercial de los niños”, expuesto en el foro de la misma Unicef, realizado del 10 al 21 de noviembre de 1997. En dicho documento se encuentra su nombre como referencia de su participación.

Dos meses antes de su asesinato, en la declaración hecha por la Dra. Hernández Landa, sobre la violencia, abuso a los niños y principalmente niñas que prostituían a la fuerza en el estado de Veracruz, hizo mención que las ciudades donde más se presentaban estos casos eran, en primer lugar Xalapa, segundo Veracruz Puerto, tercero Coatzacoalcos, cuarto Córdoba; y algunas otras ciudades. También había precisado que había gente muy importante, tanto políticos como empresarios, principalmente en Xalapa y el Puerto de Veracruz. Inmiscuidos como responsables y como clientes de dichas redes.

Los testimonios que ella fue recogiendo poco a poco, fueron de aproximadamente 10 niñas y dos niños, algunos de los cuales señalaban abiertamente que fueron violados y dieron algunos nombres concretos; dos de ellos de empresarios fuertes del puerto de Veracruz y de dos políticos que en ese entonces eran muy importantes.

        Después de estas declaraciones, la doctora Libertad empezó a recibir amenazas de muerte por vía telefónica. A razón de esto, ella me pidió que constantemente la acompañara a diversos actos, o que no me le separara cuando andaba en la calle, porque expresaba que tenía cierto temor de que algo le pasara. Al mismo tiempo, según me consta, ella empezó a guardar determinada documentación de los casos que había ido entrevistando.

Recuerdo bien que el 22 de junio de 1998, acompañé a la doctora Libertad Hernández Landa a desayunar al restaurante El Chalet, que se encontraba ubicado en ese entonces en la avenida Circunvalación, cerca de la avenida 20 de noviembre en de Xalapa. (No sé si aún siga ahí porque tiene años que no vivo en Xalapa).

Cuando desayunábamos, allí llegó en ese momento el licenciado Miguel Ángel Yunes Linares, acompañado del licenciado Juan Herrera Marín, en ese tiempo subsecretario de Gobierno y que estaba al frente del Consejo Estatal de Seguridad Pública, quien se sentó en una mesa aparte y el licenciado Miguel Ángel Yunes se sentó en nuestra mesa sólo.

Se sentó en la mesa, y saludó a la doctora Libertad y sin decir nada más, le dijo: Mira Líber (así le llamó él a la doctora, en diminutivo de Libertad), tú eres de las mujeres más valiosas e inteligentes del estado, no andes declarando que aquí en Veracruz y principalmente en Xalapa hay prostitución infantil, ya que ese tipo de declaraciones perjudican la imagen del gobierno y de su gentes.

La doctora le dijo a Miguel Ángel Yunes Linares que por qué le preocupaba a él sus declaraciones, si Yunes no era funcionario público, ni trabajaba ya en el gobierno de Chirinos.

Además le respondió que ella había declarado sólo la verdad y se basaba en denuncias que habían hecho niñas y niños, algunos en compañía de su mamá o papá; a los cuales habían violado y que ella tenía grabaciones y documentos de esas denuncias y que estaba esperando tener una reunión con personas de la Unicef para hacer entrega del material existente que mostraba la realidad de los niños y niñas que habían prostituido “gente sin escrúpulos y aprovechando su poder” (así textual lo dijo, lo recuerdo bien) en el estado de Veracruz.

Fue cuando los dos, tanto la doctora Libertad como un servidor, vimos que el licenciado Miguel Ángel Yunes se enojó muchísimo, se puso rojo, rojo y muy molesto le dijo a la doctora Libertad que le pedía que no se atreviera a involucrar a personalidades de la política o empresarios, ya que si lo hacía se atuviera a las consecuencias que podían ser graves para ella o su familia.

En ese mismo momento la doctora Libertad Hernández, me dijo… “Fidel, creo que Miguel Ángel Yunes va a querer hacer algo en contra mía o de mis hijos, ya sabes que es un tipo muy violento y agresivo, está loco, y es capaz de todo, seguramente ya sabe que tengo datos de que él y su gavilla (amigos) han hecho actos deshonestos con menores de edad“.

Por la tarde de ese mismo día 22 de junio de 1998, me dijo la doctora Libertad Hernández Landa que la amenaza que le había hecho en la mañana Miguel Ángel Yunes Linares ya se lo había comentado a su esposo, el doctor Luis Rodríguez Gabarrón, a su hermana María Anelú Landa, así como a la licenciada Dulce María Sauri Riacho, en ese entonces directora nacional del Programa de la Mujer; y que también lo había comunicado a la representante de la (Unicef) en México.

Me comentó que a estas dos últimas personas, les pidió que vieran la forma de que Miguel Ángel Yunes no fuera a perjudicarla a ella y mucho menos a sus hijos, ya que ella sabía que Yunes Linares era capaz de hasta matarla.

Durante todo el mes de julio, la doctora Libertad Hernández me comentó que seguía siendo amenazada por teléfono y que ya había tomado previsiones al mover hacia algunos lugares específicos, algunos documentos suyos de declaraciones de niños y niñas que eran pruebas claras y denunciaban con nombres y apellidos a sus violadores.

En ese entonces, poca gente daba atención al tema denunciado por la doctora Libertad Hernández, ya que estaban las elecciones de 1998. El PRI sentía que recuperaría el poder con Miguel Alemán Velasco; la etapa final del proceso electoral estaba en pleno apogeo, y finalmente las elecciones fueron el domingo 2 de agosto de 1998.

Cuatro días después de las elecciones en el estado, la doctora Libertad Hernández Landa viajó a la ciudad de México el 6 de agosto de 1998.

Platiqué con ella un día antes, ya tarde y me comentó que viajaría sola, ya que su hijo llegaría de España y pasaría a recogerlo al aeropuerto después de asistir al seminario internacional denominado “Nuestras Niñas: derecho a la equidad desde la infancia”, celebrado en el edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, quien era convocante junto con el DIF nacional.

A media tarde, del 6 de agosto, la doctora. Libertad Hernández me llamó por teléfono, a las oficinas del Programa Estatal de la Mujer, cuando yo estaba atendiendo algunas personas, conocidas suyas; y me hizo saber que ya había terminado el foro, y que iba al aeropuerto por su hijo Ruy.

Fue la última vez que la escuché.

Por la noche, su esposo me llamó preguntándome si sabía algo de la doctora, porque su hijo ya está cansado y preocupado de la espera y ella no aparecía.

Al día siguiente, 7 de agosto por la mañana, me vuelve a llamar su esposo y me comenta que al parecer, la doctora había aparecido muerta en el DF.

Él, junto con la hermana de la doctora y el hijo de ella, se encontraron en la ciudad de México a fin de reconocer el cadáver. Fueron momentos muy difíciles, porque mucha gente me llamaba preguntándome si era cierta la información que estaba circulando ya en algunos medios, y entre conocidos y amigos de ella.

Pasaron los momentos difíciles del velorio y del sepelio, al que por cierto, nunca se apareció el licenciado Miguel Ángel Yunes a dar el pésame. No sé qué hubiera pasado ni cómo hubieran reaccionado su esposo, su hijo y sus familiares, sobre todo su hermana que estaban bien enterados de las amenazas de muerte que le hizo Miguel Ángel Yunes Linares a la doctora Hernández Landa.

Muchas organizaciones civiles publicaron desplegados en la prensa local, exigiendo el esclarecimiento de los hechos. También se hicieron muchas marchas demandando castigo a los culpables.

Recuerdo muy bien que la licenciada Dulce María Sauri Riancho hizo unas declaraciones en los medios nacionales, en las que decía algo así “de qué sirven tantos espacios ganados por las mujeres, si el peligro está en la calle”. O algo parecido. Entonces recordé que ella sabía bien que estaba pasando. Recordé las amenazas de muerte que el licenciado Miguel Ángel Yunes Linares le había hecho a la doctora Libertad Hernández Landa, en mi presencia.

Recordé muchas cosas y me fui a la ciudad de México. Sabía que no había sido una violación ni un asesinato cualquiera, como lo estaban haciendo ver los medios de comunicación.

Entendí que los días eran perfectos para cometer un asesinato, como el de la doctora. Porque el estado de Veracruz estaba en la efervescencia política por el triunfo de Miguel Alemán. Era un tema que dolía a muchas personas y a muchas organizaciones civiles, pero era un tema que se olvidaría pronto, porque la llegada de Miguel Alemán como gobernador, daba esperanzas de muchos cambios a casi todos los veracruzanos.

Con Chirinos habíamos vivido años de mucha represión, persecución policiaca, abuso de poder, encarcelamiento de líderes y campesinos de la zona norte del estado, no había día que no hubiera una protesta en la plaza Lerdo de Xalapa. Recuerdo que un día, la misma doctora Libertad Hernández comentó que la gente de Veracruz había sido muy inteligente y que había tenido mucha suerte porque había impedido que Miguel Ángel Yunes lograra haber sido candidato a gobernador por Veracruz.

Recuerdo muy bien que un día, cuando se platicaba del encarcelamiento de Dante Delgado, me dijo que Miguel Ángel Yunes nunca debía de ser gobernador de Veracruz, porque estaba ligado a mucha gente mafiosa. Ella era muy contundente en sus frases y me dijo: Yunes es un peligro para Veracruz y sería una fatalidad para los veracruzanos.

Tenía claro que la grilla política era el mejor humo para olvidar el asesinato de la doctora. Así que el 10 de agosto, dos días después de su sepelio, me trasladé a la ciudad de México, DF, a tratar de saber si las autoridades de la Procuraduría del DF, ya habían sabido o tenían indicio alguno sobre el homicidio de la doctora Libertad Hernández Landa.

A través de un contacto personal, el 11 de agosto logré entrevistarme con el licenciado Julián Bullnes Solórzano, en ese tiempo director de Homicidios y Robos de Vehículos de la Procuraduría General de Justicia del DF. Cuando supo a lo que yo iba, me dijo que me dejara de andar preguntando sobre el homicidio de la doctora Libertad Hernández Landa, ya que ellos habían logrado saber que había gente importante de la política en Veracruz, inmiscuidos en el homicidio y violación, que el supuesto taxi ya había aparecido y no era tal, sino que era un vehículo Tsuru que había sido robado en el estado de Veracruz.

Me dijo además que estaba yo muy joven, que tenía una vida por delante, que no me metiera en líos o peligros, ya que si esa gente importante se enteraba que yo andaba preguntando sobre lo que le había pasado a la doctora Libertad Hernández Landa, podrían haberme (sic) o pasar algo y que mejor me olvidara de eso.

Me quedé helado. Sucede entonces que era mentira que el suceso se dio en un taxi de la ciudad de México, sino que había sido violada, ultrajada y asesinada en el interior de un vehículo Tsuru blanco, con placas del estado de Veracruz, el cual tenía reporte de robo desde días antes.

A los dos días siguientes, el 14 de agosto, de nuevo a través de un contacto personal, logré entrevistarme con el doctor Luis de la Barreda Solórzano, entonces presidente de la Comisión de Derechos Humanos del DF, y le platiqué que había ido a la Procuraduría General de Justicia del DF y lo que me habían dicho, y me dijo que él también me recomendaba que dejara de andar haciéndole al investigador y que mejor me regresara a Veracruz a vivir tranquilo, ya que si las cosas estaban como me las habían dicho en la Procuraduría General de Justicia del DF, es porque así eran.

Me regresé a Veracruz el 15 de agosto de ese año de 1998, enojado, frustrado, confundido, dolido por cómo las mafias tienen tanto poder para protegerse entre ellas.

Eran pocos los días que habían pasado tras el asesinato de la doctora Libertad y decidí regresar a las oficinas del Programa Estatal de la Mujer, para proceder a la entrega de las mismas, a quien el entonces gobernador designara como la sucesora.

Recuerdo muy bien que era un viernes, ya por la tarde noche, y que era el 21 de agosto de 1998, cuando el licenciado Miguel Ángel Yunes Linares llegó personalmente a las oficinas del Programa Estatal de la Mujer, ubicadas en el Callejón de Rojas, justo a un costado de Palacio Municipal (de) Xalapa, y sin decir media palabra, acompañado de dos personas se metieron directamente al privado de la doctora Libertad y rápidamente empezaron a sacar varias cosas, cajas, folders, documentos.

Yo me sorprendí de momento, por la rapidez con la que actuaron, pero me repuse y le dije que porque se llevaban las cosas me dijo que eso no me importaba, y que si yo decía o sabía de cosas de lo que la doctora Libertad andaba inventando, sobre la prostitución infantil en Veracruz me iba a pesar, que tuviera mucho cuidado en lo que yo llegara a decir sobre el tema de la doctora Libertad Hernández Landa, y que mejor me callara porque ella no era ni de mi familia y que si no me callaba me podía pasar lo que a ella.

Yo creo que no estuvieron más de cinco minutos en las oficinas. Las dos personas que lo acompañaban sacaron todo tan rápido que creo que ni siquiera voltearon a verme. Y así como entraron se fueron.

Todo esto se lo comenté al doctor Luis Rodríguez Gabarrón, esposo de la doctora Libertad, y él me dijo que justo dos días antes, el 19 de agosto, el licenciado Miguel Ángel Yunes Linares lo había amenazado muy fuerte, y le había dicho que se cuidara de andar declarando algo o sobre alguien relacionado con la prostitución infantil y lo relacionaba con el homicidio de su esposa.

También me comentó el doctor Luis Rodríguez Gabarrón, esposo de la doctora Libertad, que Miguel Ángel Yunes Linares le dijo que dejara de andar participando en las marchas que hacían algunas personas como grupo no gubernamentales.

Entendí que no había mucho que hacer. Tenía claro que Miguel Ángel Yunes Linares estaba totalmente relacionado con la violación y asesinato de la doctora Libertad Hernández Landa. Cerré las oficinas, entregué las llaves a una de las gentes que colaboraba en las mismas, y recogí y guardé cosas personales de la doctora.

Es por eso que decidí dejar el estado de Veracruz e irme fuera, antes de que Miguel Ángel Yunes Linares cumpliera sus amenazas en contra mía, dejando familia y lo que había logrado como ciudadano y ser humano.

Hace un par de años volví a Xalapa por unos días, y decidí tirar muchas cajas que tenía como archivo muerto en un cuartito en el que viví hace tiempo y que había decidió venderlo. Cuál sería mi sorpresa al encontrar algunas fichas de trabajo de la doctora Libertad en las que había señalamientos muy claro de algunos niños y niñas quienes reconocían al licenciado Miguel Ángel Yunes Linares como su violador y a quien los llevaba a algunas fiestas o reuniones para que tuvieran sexo con otras personas.

Dichas fichas las hago llegar junto con este documento.

Pido por favor proteger mi nombre e integridad. Porque sé por las razones expuestas, que a partir de ahora mi vida corre peligro, porque el licenciado Yunes es capaz de mandar a matar.

Las razones de esta denuncia, es que yo estoy muy enfermo y aunque temo por mi vida, sé que por mi enfermedad puedo no vivir muchos años. Y porque creo además, que como lo dijo un día la doctora Libertad, Miguel Ángel Yunes es un peligro para Veracruz. (24-V-2010).

http://asociacioncivil.co/ong/fundacion-dra-libertad-hernandez-landa/