Un bonito panorama

Jorge Meléndez Preciado
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En espera de sus “tarjetas rosas”, que algunas mexiquenses aseguran no llegarán nunca o serán flor de un día, la vida mexicana transita como es normal en este país: esperando milagros y encontrando tristes realidades.

En Veracruz, por ejemplo, el vociferante Miguel Ángel Yunes ha sido despertado de su confrontación con López Obrador, al informarle que en Cardel masacraron a dos  policías federales. Eso le molestó seriamente, y no  el homicidio  de cuatro personas en Coatzacoalcos, entre ellos tres menores de edad. Y es que para el defraudador del ISSSTE, lo importante es tener buena relación con la autoridad y no investigar y aprehender a los criminales que diezman al pueblo.

Yunes padre –que encamina a sus hijos a la sucesión como buen dictador– había dicho a su llegada a la gubernatura que lograría frenar la delincuencia en unos cuantos meses. Está muy cercana su salida del gobierno (2018), y lejos de amainar la violencia, la misma crece sin freno y el hombre no saben qué hacer, pues los cárteles, entre ellos Los Zetas, se han adueñado de las plazas y hacen de las suyas sin freno.

Por otro lado, en Michoacán apareció quemado el periodista Salvador Adame Pardo, del canal 6 de televisión. Luego de más de un mes secuestrado (19 de mayo), sin que las autoridades hicieran su trabajo para localizarlo, lo encontraron. Su esposa, Frida Urtiz, cayó en una gran depresión, obviamente, y su hija, Frida Adame, ahora pide justicia. El procurador de la entidad, Ernesto Godoy –el cual  había trabajado antes con Alfredo Castillo, quien hizo un desastre en aquella entidad– reiteró que el homicidio no fue por las informaciones presentadas por el reportero, sino debido a un lío de faldas, ya que en su celular hay llamadas de mujeres. Algo que muestra la inutilidad de Pegasus para que los supuestos investigadores den veredictos “muy científicos”.

Sinaloa es un hervidero. Todavía no hay nada respecto del crimen de Javier Valdez Cárdenas, aunque se prometió celeridad en la investigación. Recientemente secuestraron a diez personas, aunque a varias de ellas las liberaron después. En seguida, liquidaron a Rafael Chávez, a quien apodan El Borrego. Resulta que éste  es hermano de Julio César Chávez, el famoso boxeador. Y como vivimos en un estado de derecho, el excampeón dijo que él mismo se encargará de averiguar y castigar a los responsables del mencionado caso.

Quirino Ordaz, el nuevo mandatario impuesto por Peña Nieto en Sinaloa, es realmente un inepto. No ha resuelto nada serio, se le acumulan los conflictos en la legislatura, las protestas en la sociedad y hasta los reclamos en su equipo de gobierno. Pero nada importa, como su segundo apellido es Coppel, habrá que mantenerlo contra viento y marea. Por cierto, Quirino empezó una campaña contra su antecesor, Mario López Valdez (Malova), para que la atención se desvíe de lo que realmente ocurre.

No se crea que la violencia y la impunidad sea lo único que sufrimos. Recientemente José Antonio Meade, secretario de Hacienda, un panpriista a quien algunos de sus empleados lo candidatean para La Grande, nos dio dos noticias que debemos  valorar. Debido al pago de pensiones –que  en algunos casos de notables  políticos: Pemex, financieras y expresidentes son de las más altas del mundo–, en 2018 habrá un nuevo recorte al presupuesto, tanto a educación como a salud y vivienda, por lo que tendremos un bajo crecimiento económico a fin de sexenio. Además, lógicamente habrá despidos en una buena cantidad de secretarías y empresas paraestatales. Si este año dejaron en la calle  a más de 30 mil petroleros –eso sí, las finanzas mejoraron en Pemex debido a eso y al alza de la gasolina, aunque no se dijo realmente para que utilizaron  tal superávit–, la situación estará de plácemes para la inversión extranjera y las empresas de unos cuantos.

Hace poco el especialista Miguel Reyes, de la UIA, nos dijo que los sueldos de maestros y doctores eran hace 10 años de 24 mil pesos mensuales y actualmente son  de 14 mil. También que en 1976, el salario era el 50 por ciento del producto interno bruto y ahora es únicamente del 24 por ciento. Una muestra de que unos cuantos se apropian de la riqueza nacional.

Y es que impunidad, corrupción y abuso ha sido la tónica de las últimas administraciones. Entre ellas las del PRI y PAN, muchas de ellas con apoyo del PRD.

Luego de 36 días de ser anunciada una alianza entre izquierda y derecha, ahora Ricardo Anaya y Alejandra Barrales nos dicen que habrá unión rumbo al 2018 entre  PAN y PRD. Seguramente el azul tendrá la candidatura a la Presidencia de la República y el perredismo la del gobierno capitalino.

            Hermoso futuro en puerta.