El mundo al revés, cuentos de Magdaleno

José Sobrevilla
@PPSobrevilla

En esta vida ¿qué nos falta por ver? Con Kafka, en 1915, el comerciante de telas Gregorio Samsa despierta un día convertido en un enorme insecto (La metamorfósis, Biblioteca Virtual Universal [1]); pero con Marcela Magdaleno Deschamps, encontramos a una mujer que le salen más dedos de lo normal, ojos, brazos, bocas… Encontramos una silla que camina sola por la casa, pero que finalmente era la tía Chata, muerta hace un año. El mundo al revés (Editorial Ariadna, diciembre 2016) es una serie de 25 divertidos cuentos, todos entretenidos que van más allá de lo ordinario:

“Se quitó el velo y saltó por el balcón. Iba en caída recta pero al rozar el suelo, se elevó. Sus lágrimas humedecían la tierra. Tenía las mejillas tiznadas con polvo de cadáver. En su vuelo testimonió la espeluznante escenografía. Volaba ligera, sin bultos, sus apegos se habían calcinado junto al sistema. Voló y voló. Sentía el calor de las cosas y todos los vientos enfermos ondeaban en su cabello. No había cruces, ni flores que reverenciaran almas, todo era ya un gran cementerio. Ya no había nadie que honrara a sus muertos…” (“Flor de hueso”, página 23).

Marcela Magdaleno nació en la ciudad de México y escribe poesía, crónica periodística, teatro, cuento y novela. Desde niña vivió en Londres donde se impregnó del amor por las leyendas. Tal vez de ahí sus libros Mitos y leyendas de Jiutepec (Colección Rascar las Letras, 2006) o Leyendas de la tierra grande, Editorial Lectorum.

“Los cuentos narrados por Marcela Magdaleno Deschamps en Un mundo al revés tienen esa dosis de ese sensible, agridulce y sutil sentido del humor femenino desde la penumbra, donde ella observa a cada uno de los singulares personajes, para presentárnoslos como entidades fantasmales, arrogantes seres que se salen con la suya, desde el más allá, hasta el acá y ahora”, escribió al respecto Félix Morriña (periodista y promotor cultural. Columnista en Diario Impulso, Punto y Revista Ágora) el 19 de febrero 2017 en Revista digital Los cínicos [2]; aunque originalmente fue publicado en Diario Impulso.

A Marcela, descendiente del gran Mauricio Magdaleno Cardona, escritor, periodista y guionista de Emilio (El Indio) Fernández, y de Vicente del mismo apellido, poeta y también distinguido escritor, la conocí gracias a su amistad con Jesús Garro y Helena, cuando por sugerencia de Patricia Rosas Lopátegui, realicé una entrevista a Helena Paz Garro, hija única de Octavio Paz y Elena Garro, porque supuestamente quería denunciar públicamente que Jesús, quien cuidaba a la hija del Premio Nobel, agredía a Helenita, situación que no era cierto, según me llevaron a Cuernavaca para corroborar.

El mundo al revés que edita Ariadna en la colección Los Tímpanos de Teseo, presenta en sus primeras páginas un hermoso pensamiento, especie de dedicatoria, que dice “…Vivo en un país sin nombre donde las hadas decapitan el firmamento”.

¿Con cuál cuento me quedo? Todos son buenos, pero “Secuestrando al secuestrador” podría ser uno de mis favoritos. Juzgue:

“La mente del secuestrador se sacudía en profunda amargura. Estaba tan secuestrada que era rehén de sus propios miedos; y no había nadie que pudiera ayudarlo. El cielo derretía un polvo gris sobre el cuartucho escondido en las bodegas de un barrio de clase obrera. Lágrimas de esmog delineaban el concreto como lápida gótica; gélida brillaba la madriguera sobre la atmósfera negra. En la ciudad la resonancia de autos, gritos, grúas, y el zumbido de las fábricas jamás se detenía. Una sombra se desplazaba sobre la acera haciendo resonar pasos veloces, un eco misterioso, iba rumbo a la cantina…” (Página 81).


[1]http://www.biblioteca.org.ar/libros/1587.pdf

[2]https://revistaloscinicos.wordpress.com/2017/02/19/un-mundo-al-reves/

[3]https://www.facebook.com/pulqueriainsurgentes/?fref=ts

[4] Zombilanda05 https://www.youtube.com/watch?v=5MyvAfhCxk8