Obsceno entramado bélico en Siria: Aldrete B.

Fernando Fuentes
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Lo “obsceno” tiene etimológicamente que ver con aquello que “se sale de escena”, lo que no tiene lugar en una secuencia fidedigna de acontecimientos y es menester desplazarlo fuera de las luminarias del foro principal. En el conflicto sirio, las acciones que parecen estar fuera de escena se prodigan con el vértigo de lo inopinado, generando un cúmulo de interpretaciones que en última instancia devienen “sendas perdidas”, es decir, “caminos que no llevan a ninguna parte”, como alguna vez escribiera Heidegger.

Ante el preocupante escenario internacional en el que Estados Unidos entró oficialmente en guerra contra Siria, en la que Donald Trump, ordenó el lanzamiento de 60 misiles crucero Tomahawk hacia este país, desde un buque estadunidense posicionado el mar Mediterráneo, buscamos al doctor Lorenzo Xavier Aldrete Bernal, Doctor en Filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de México y miembro de número de la Academia Mexicana de Derecho Internacional a quien le pedimos nos diera una entrevista muy puntual sobre estos hechos que pudieran escalar a una guerra jamás vista por la humanidad, el cual accedió amablemente, y expuso a continuación:

“En el macabro caso del uso de armas químicas contra población civil en el enclave urbano de Guta, en Damasco, en el año 2013, Inglaterra, Francia y Alemania, de la mano del entonces régimen de Barack Obama en Washington, se apresuraron a condenar al presidente sirio Bashar al Asad por el vergonzante atentado. Posteriormente una comisión experta de Naciones Unidas tuvo acceso al lugar de los hechos merced a la aquiescencia del gobierno sirio, y al final de la inspección no se pudo fincar responsabilidad que esclareciera quiénes habían sido los perpetradores

“Hoy la misma estigmatización por parte de Occidente cobra nuevo ímpetu a raíz de la agresión  a civiles –entre ellos varios menores– con gases de alta toxicidad en el poblado de Jan Sheikún en la provincia siria de Idlib. Los mismos Estados europeos vuelven a erigirse en los portavoces de lo que inculparan en 2013, pero hoy esto conlleva como correlato el bombardeo estadunidense con misiles de crucero Tomahawk a la base militar aérea siria en Shairat en la provincia de Homs.

“Se desencadenan narrativas antagónicas e irreconciliables. Rusia, aliado central del régimen de Damasco, al igual que Irán –cuyos contingentes militares de élite han combatido con éxito a los opositores de Bashar al Asad–, califican de violación al derecho internacional que asiste a un Estado soberano, el bombardeo a la base militar siria. El presidente ruso Vladimir Putin declara que los trágicos eventos en Jan Sheikún son consecuencia de una acción de los grupos rebeldes apoyados desde el extranjero, sin especificar más. A esto sobreviene la intensificación de los bombardeos aéreos rusos contra enclaves de milicias opositoras en Latakia y Hama. El régimen de Damasco rechaza categóricamente cualquier imputación de uso de armas químicas.

“Por su parte, la figura desmadejada del presidente Trump cobra súbita vitalidad después del ataque estadunidense a la base militar de Shairat. Su vocero Sean Spicer fustiga la debilidad de Obama por no haber actuado con energía bélica cuando pudo hacerlo. El secretario del Departamento de Estado, Rex Tillerson, había ya esgrimido que correspondía a los sirios determinar su forma de gobierno. Trump se habría reunido en el Air Force One con sus principales asesores castrenses para ordenar la embestida.

“Como es lo consuetudinario en la narrativa estadunidense, la justificación de su intervencionismo militar se sustenta en la indignación moral y en asumirse el gobernante en turno en Washington como un juez inexorable en materia de dignidad humana y salvaguarda de derechos imprescriptibles de las personas. Esto no deja de mostrarnos su flagrante obscenidad, considerando las atrocidades perpetradas por las tropas estadunidenses en Irak y Afganistán.

“Israel, por su parte, expresa su beneplácito ante la acción militar ordenada por Trump. Lo cual es entendible, considerando que este Estado que depende de su supremacía bélica para sobrevivir en la región, controla de manera irrestricta desde 1967 los Altos del Golán sirios beneficiándose de su riqueza acuífera, no obstante estar esta zona tipificada como “territorio ocupado” por las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en teoría vinculantes, pero sin ninguna efectividad en la praxis geopolítica. Si el régimen de Damasco cayese, modificándose drásticamente la fisonomía de Siria, Israel sin duda bien podría anexarse este importante enclave rico en agua potable.

“Como se advierte, el conflicto sirio que desde su ambivalente surgimiento en 2011 por una protesta estudiantil contra Bashar al Asad en la ciudad siria de Deraa, en la frontera sureña con Jordania, ha estado inmerso en el pantano de las narrativas irreconciliables, cuyas pretensiones de veracidad y respeto al orden de la legalidad y la dignidad humana, son el frontispicio justificatorio con el que se embozan intereses de carácter crematístico y de hegemonía regional.

“En esta anfractuosa historia hay ambiciosos proyectos de oleoductos, entrenamiento de contingentes mercenarios para escenificar “combates bélicos por intermediación” (proxy wars), desmantelamiento de naciones para someterlas a la lógica oligárquica occidental de cuño democrático-liberal, y conveniente manejo mediático de las tragedias con las consabidas estigmatizaciones según soplen los vientos propagandísticos. En medio de esto, los simulacros de inculpación que suelen orquestar los servicios de inteligencia y los organismos civiles patrocinados por las partes involucradas, hacen de las víctimas de todo jaez, su estafeta instigadora por excelencia. La acción militar ordenada por Trump confiere un intempestivo acento de volatilidad e impredecibilidad a los acontecimientos que hayan de sobrevenir en Siria y confronta a Washington  con Moscú de un modo muy riesgoso.

“Lo cierto es que Rusia no renunciará a su estratégica base naval en el Mediterráneo en el puerto sirio de Tartús ni dejará de velar por la sobrevivencia del régimen de Damasco. Los linderos de restricción hegemónica pudiesen difuminarse y desencadenar demonios muy difíciles de exorcizar”, finalizó Xavier Aldrete, catedrático en distintas universidades, conferencista y ensayista.