Desastres aeroportuarios y el NAICM

Luis Gutiérrez Poucel / Ideas sueltas
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México está construyendo el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) que se estima será el tercero más grande del mundo, y (según el gobierno) uno de los mejores, pero entre los más caros, por lo que en mi nota “NAICM y grandes aeropuertos” (en este número 358 de Forum en Línea) concluí “que es imprescindible hacer las cosas bien para evitar los riesgos que llevaron a los grandes desastres aeroportuarios de finales del siglo XX y principios del XXI… En esta nota me ocupo de esa idea que quedó un poco suelta.

Dado lo caro y ambicioso del NAICM, conviene examinar la experiencia histórica de dos aeropuertos cuyo desarrollo estuvo plagado de problemas y sobre costos, para estar conscientes de lo que hay que cuidar y evitar.

Aeropuerto Internacional de Denver (DIA,por sus siglas en inglés), Colorado, EUA: El DIA iba reemplazar al aeropuerto internacional de Stapleton, programándose su entrada en operación en octubre de 1994, con seis pistas dando servicio hasta 50 millones de pasajeros al año –capacidad rebasada en el 2017 con 61 millones de pasajeros– a un costo presupuestado de 2,000 millones de dólares. Sin embargo, el aeropuerto abrió 16 meses más tarde a un costo de 5,200 millones de dólares, o sea, un sobre costo de 160%. ¿Qué fue lo que pasó?

          Probablemente la principal causa fue el exceso de optimismo y la sobreestimación de las capacidades del personal de la unidad de ejecución del proyecto. Por ejemplo, se planeó implantar un sistema automatizado de equipaje nunca probado, un concepto experimental que jamás funcionó correctamente y que eventualmente se tuvo que desechar y sustituir por el manejo tradicional del equipaje. Aparte, se seleccionó al personal equivocado para dirigir al proyecto, el director era un destacado ingeniero sin ninguna práctica en la administración de proyectos. Otra razón fue la mala planeación lo que llevó a que, a punto de terminar el aeropuerto, se tuvieran que hacer varias modificaciones que aumentaron los costos y demoraron su entrada en operación. En el inicio, faltó coordinación entre las partes interesadas, los principales usuarios del aeropuerto y los administradores; por ejemplo, la principal línea de aviación United Airlines no estipuló sus requisitos al principio para que los diseñadores los tomaran en cuenta. De tal manera, los responsables del proyecto, para evitar demoras en la construcción, procedieron con requisitos genéricos. Por lo que, casi para acabar el aeropuerto, United Airlines entregó sus requisitos, los cuales eran diferentes a los inicialmente concebidos.

El origen de la planeación defectuosa fue la falta de acuerdo entre las partes interesadas, los miembros de la unidad del proyecto y los principales usuarios, acuerdos esenciales en la fase temprana de ejecución del proyecto para incluir las necesidades de los usuarios en el diseño.

Conviene subrayar que, desde su entrada en operación a la fecha, el DIA ha brindado un magnífico servicio y se considera como uno de los mejores aeropuertos de Estados Unidos.

Aeropuerto internacional de Berlín Brandenburg, Alemania: Este proyecto se planeó durante 15 años, empezando su construcción en 2006 y estimando su entrada en operación en octubre del 2011 a un costo presupuestado de 3,570 millones de dólares (830 millones de euros) con dos pistas independientes y con una capacidad para atender 27 millones de pasajeros al año. A principios del 2018 el costo andaba en alrededor de 11,530 millones de dólares, o sea un sobre costo de 220% por arriba de lo originalmente presupuestado, estimándose su puesta en operación hasta el 2020. Generalmente se considera a los alemanes excelentes ingenieros y planeadores meticulosos, ¿qué fue lo que falló?

Probablemente la principal razón de los problemas con este proyecto fue la sobre confianza en las habilidades de los diseñadores y ejecutores del proyecto, sobre confianza que llevó a descuidar el monitoreo y supervisión de las obras y de su personal directivo. Días antes de la ceremonia de apertura en 2012, se tuvo que cancelar el evento porque detectaron problemas en los sistemas de alarma, lo que llevó a una revisión de las obras del aeropuerto encontrándose un sinnúmero de problemas técnicos tales como:

* El diseñador de los sistemas de alarma había fingido ser un profesional titulado con experiencia, por lo que sus sistemas y diseños no funcionaron;

* 90 kilómetros de cables habían sido mal instalados;

* 4,000 puertas habían sido numeradas equivocadamente;

* Las escaleras eran demasiado cortas;

* El techo pesaba el doble del peso autorizado, etcétera.

También hubo acusaciones de malversación de fondos y de corrupción.

Las demoras en la puesta en operación del aeropuerto llevaron a varias compañías de construcción, de taxis, comercios a la bancarrota. Cada día de demora en la apertura del aeropuerto le cuesta los contribuyentes alemanes 1.2 millón de dólares, 438 millones al año. Un verdadero desastre de proyecto.

El NAICM

El proyecto ya pasó de la discusión técnico-económica a la duda política-social, por lo que es importante querido lector infórmate que estoy totalmente convencido de los siguientes hechos:

* Desde un punto de vista técnico aire-tierra la ubicación del aeropuerto no solamente es la mejor, sino la única viable del momento;
* Considerando el volumen y crecimiento de la demanda de tráfico aéreo, ninguna de las alternativas al proyecto del NAICM es económicamente sustentable;
* Todas las alternativas tienen costos ecológicos y ambientales equivalentes para los volúmenes de demanda considerados, siendo el proyecto actual el más estudiado y con las mejores medidas de mitigación ambiental;
* Las consideraciones del subsuelo son idénticas al lugar del actual aeropuerto Benito Juárez que ha venido operando por más de 65 años sin grandes desafíos en el subsuelo;
* La manera de financiamiento del proyecto a través de la TUA (tarifa por uso aeroportuario) es una práctica seguida por muchos aeropuertos de varios países, basada en el principio de que quien se beneficia por el aeropuerto pague sus costos.

Sin embargo, el problema importante que hay que destacar es que el NAICM probablemente no se está llevando a cabo de la mejor manera posible ni de la manera más transparenteEs un proyecto tan complicado, caro y delicado que cualquier equivocación, mala contratación o uso indebido de recursos puede desencadenar una serie de efectos en cascada que aumentarán exponencialmente los costos y demorarán su entrada en operación.

Considerando los desastres en los proyectos de los aeropuertos de Denver y Berlín, notamos con preocupación algunos paralelos con el NAICM.

Por un lado, el NAICM ha manifestado serios problemas de planeación resultando en sobre costos y demoras, favoreciéndose la Adjudicación directa en la mayoría de los contratos y la Invitación a tres personas, mecanismo mediante el cual la dependencia selecciona a las tres empresas que considera más aptas y otorga el contrato a quien presenta la mejor oferta. En 2015 la contratación de servicios se realizó mediante 50 procesos de adjudicación directa, 18 por invitación a tres personas, 14 licitaciones públicas nacionales y dos licitaciones públicas internacionales.

Por el otro lado, el NAICM, al igual que en los aeropuertos de Denver y Berlín, un alto funcionario no tiene el respaldo académico requerido para su función y puesto. En el caso de Denver, el director era un ingeniero sin experiencia en ejecución de proyectos, en Berlín fue un directivo que fingió ser especialista titulado, mientras que en México el director general, Federico Patiño Márquez, el funcionario más importante y mejor pagado del GACM, no tiene licenciatura ni posgrados (El hombre al que EPN confió el NAICM se firma “licenciado”, con “posgrado”. No tiene esos títulos, Daniela Barragán, http://www.sinembargo.mx/23-03-2017/3178249

Conclusiones

El punto a destacar de la revisión de los desastres de los aeropuertos de Denver y Berlín es que, si los estadunidenses y alemanes, con toda su experiencia y virtuosidad ingenieril, fracasaron en el desarrollo de sus aeropuertos, los mexicanos debemos tener especial cuidado en desarrollar nuestro aeropuerto de la mejor manera posible, lo que implica:

* Dar a conocer el Estudio de Análisis de Beneficio y Costo que justificó la iniciación del proyecto, se requiere conocer la rentabilidad económica y financiera del NAICM y si se consideraron todos los efectos positivos y negativos, incluyendo los ambientales y urbanos.

* Nombrar al personal adecuado, la unidad de proyectos no debe estar manejada por burócratas, ni funcionarios públicos, ni directivos no titulados, tienen que ser personas con la capacidad y experiencia en la gestión de proyectos de infraestructura.

* Formar un comité de inversiones compuesto por representantes de la sociedad civil, académicos y expertos internacionales para monitorear que no haya actos de corrupción, ni malos manejos.

* Asegurar transparencia en la asignación de contratos y en la ejecución del proyecto para evitar decisiones ineficientes, prejuiciadas, incoherentes y con tintes de corrupción.

* Asignar los contratos a las personas y compañías más preparadas, sin favoritismos ni amiguismos.

* Planear bien y continuamente, siguiendo la máxima de que los planes son importantes pero la planeación indispensable.

Si una recomendación pudiera hacerle a Andrés Manuel López Obrador es que, si llegara a ser elegido presidente de esta gran nación, en lugar de detener el proyecto para llevar a cabo auditorías, que mejor nombre a un personal más idóneo para la unidad del proyecto, y que, sin parar su marcha, haga sus auditorías.

          El proyecto es más importante que cualquier presidente en turno. Sí, que se evite la corrupción y malos manejos… sí, que se revisen quiénes son los propietarios de los terrenos colindantes… y sí, que se revise lo que se tenga que revisar, pero, ojo, que no se retrase la principal obra de infraestructura de México… cada día de atraso significaría varios millones de pesos en sobrecostos e ingresos dejados de recibir. Señor López Obrador, los mejores técnicos y economistas del momento han confirmado los beneficios del proyecto, su ubicación y configuración técnica, eso ya no está en duda, lo único que está en duda es si usted es suficientemente presidenciable y ejecutivo para aceptarloel proyecto del nuevo aeropuerto es un proyecto de Estado, no de un gobierno.