Derecho humanitario y dignidad humana

Genaro Rodríguez Navarrete
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* Un mejor sistema de justicia contribuirá al desarrollo de la democracia mexicana * En el actual proceso electoral es necesario reducir el encono * La corrupción es un grave obstáculo para el progreso: Sergio García Ramírez

Para el renombrado jurista mexicano, Sergio García Ramírez, “los derechos humanos son el más relevante instrumento jurídico con el que contamos para la preservación de la dignidad humana”. Y por ello, “ignorarlos o soslayarlos traería (ha traído) las más graves consecuencias”.

Subrayó que “la obtención de un mejor sistema de justicia (penal y no penal) contribuirá al desarrollo y la consolidación de la democracia”.

Respecto al proceso electoral en curso, exhortó a los contendientes “moderar los enfrentamientos, reducir el encono y atender las ‘reglas de juego’ de la democracia”.

El doctor Sergio García Ramírez (Guadalajara, Jalisco, México, 1938) es un eminente jurisconsulto. Ha publicado más de 50 libros en materia penal, criminalística y penitenciaria. De su amplia trayectoria, se le recuerda vivamente como juez y presidente de la Corte Interamericana de Derecho Humanos, además de consejero electoral del otrora Instituto Federal Electoral y aspirante presidencial en 1987. Continúa actualmente ejerciendo como investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas y catedrático de la Facultad de Derecho, en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su discurso es descomplicado y preciso.

¿Qué relevancia tiene hoy el “control de convencionalidad”?

Tiene la mayor relevancia como medio para alcanzar la necesaria congruencia entre las normas del derecho internacional de los derechos humanos y las disposiciones (y otros actos) del derecho interno. Aún es necesario precisar los alcances de este concepto, la legitimación de los controladores, el procedimiento para ejercer el control, etcétera.

¿Cómo juzga la actitud del Estado mexicano ante las sentencias que le han sido adversas por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos?

La actitud ha sido positiva, en virtud de que el Estado ha aceptado cumplir estas sentencias (admisión administrativa y jurisdiccional). Ejemplo de ello: el caso (Rosendo) Radilla (Pacheco).

¿En qué consiste la “reparación” de una eventual violación de los derechos humanos?

Es la más amplia consecuencia de la violación de derechos: medidas de compensación, resarcimiento, satisfacción y otras.

¿Qué significación tiene el “derecho a la verdad”?

Según la Corte Interamericana es el derecho de la víctima (o de sus allegados) y de la sociedad de conocer los hechos violatorios de derechos humanos. Se obtiene a través de la investigación de tales hechos (mediante acceso a la justicia).

¿Qué piensa de las voces que claman: “Los derechos humanos son un arma ideológica del neoliberalismo y la globalización”? O que es necesario replantearlos desde un enfoque contra-hegemónico (Boaventura de Sousa Santos).

Los derechos humanos son el más relevante instrumento jurídico con el que contamos para la preservación de la dignidad humana. Ignorarlos o soslayarlos traería (ha traído) las más graves consecuencias.

¿Cuál es su balance preliminar tras la reciente reforma del sistema de administración y procuración de justicia?

Aún no hay evaluaciones cualitativas que permitan una conclusión válida, más allá del elogio o el rechazo indiscriminados. Hay evaluaciones cuantitativas. Pero no bastan.

Algunos actores le han adjudicado al nuevo sistema penal acusatorio, el poner en la calle a decenas de delincuentes (incluso hablan de la “puerta giratoria”), ¿qué opina de ésta postura?

Conviene ver con cautela ciertas críticas que pudieran implicar retrocesos en materia de derechos humanos y justicia.

Otros analistas señalan que no es el sistema penal acusatorio el que está fallando, sino la falta de conocimiento del mismo.

Para que este sistema alcance sus mejores objetivos es necesario revisar a fondo y reformar profundamente las instituciones (y personas) que lo tienen a su cargo: policía, Ministerio Público, juzgadores, ejecutores de sanciones, etcétera.

También se comenta que la corrupción arraigada en el país es un lastre para pasar del viejo al nuevo paradigma jurídico.

Es, en efecto, un grave obstáculo para el progreso en esta materia (y en muchas otras).

¿El sistema penal acusatorio abonará al fortalecimiento de nuestra democracia?

Evidentemente, la obtención de un mejor sistema de justicia (penal y no penal) contribuirá al desarrollo y la consolidación de la democracia (no sólo electoral, sino como sistema de vida: artículo 3º constitucional).

Apelando a su experiencia como exconsejero del Instituto Federal Electoral: ¿Cómo observa el discurrir, hasta el momento, del proceso electoral?

Muy complicado. Es necesario moderar los enfrentamientos, reducir el encono y atender a las “reglas de juego” de la democracia.