Operación Peter Pan contra Venezuela

Luis Beatón
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Caracas. Contra Venezuela y el gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro, sectores opositores y sus mentores externos trafican con el dolor ajeno al emplear niños con fines políticos.

Así lo describió recientemente la presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente, Delcy Rodríguez, al valorar uno de los hechos más repudiables conocidos del arsenal de medios empleados en los intentos de derrocar al gobierno.

Las autoridades venezolanas alertaron el 16 de diciembre sobre la reedición de la Operación Peter Pan, empleada en los años 60 contra Cuba por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y que ahora intentan aplicar en este país.

A finales de 1960 se perpetró uno de los episodios de mayor manipulación psicológica contra el pueblo de Cuba, maniobra que fue coordinada por el gobierno de Estados Unidos, a través de la CIA con la colaboración de la Iglesia católica, la denominada Operación Peter Pan.

A causa de esa acción miles de niños cubanos fueron arrancados de sus hogares; se utilizó para ello una guerra psicológica dirigida a los padres sobre la supuesta eliminación de la patria potestad, para lo cual distribuyeron copias de una ley falsa en toda la isla.

Pese al infundio, algunos padres terminaron enviando a sus hijos a Estados Unidos, cuyo gobierno se presentaba ante el mundo como el salvador, mientras que las corporaciones mediáticas difundían supuestas referencias de cubanos huyendo del “comunismo”. Ocultaban la verdadera historia, hoy documentada en varios libros.

El alerta de las autoridades venezolanas precisa que sectores políticos opositores pretenden reeditar esta operación, en medio de campañas mediáticas que falsean la realidad de la situación interna del país, el cual encara un bloqueo económico auspiciado por Washington.

Según el informe de la Misión Verdad, una nueva operación de propaganda que incluye niños se activó el 16 de diciembre, cuando por las redes sociales circuló la información de que funcionarios del Servicio Autónomo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) y el Fiscal primero del estado Vargas retuvieron en Maiquetía a 130 niños venezolanos cuando se dirigían al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, de Lima, Perú.

El plan es dirigido desde Perú por el exdiputado Óscar Pérez, quien fuera dirigente del partido Alianza Bravo Pueblo y prófugo de la justicia venezolana desde 2010.

Pérez creó una ONG llamada Asociación Civil Unión Venezolana en Perú desde la que ha estado activamente solicitando un “puente humanitario” para Venezuela, según la denuncia.

La acción que dirige Pérez consiste en movilizar cerca de 400 niños venezolanos para “reencontrarse” con sus padres en Perú; en una primera etapa buscan trasladar a ese país a 250 menores de hasta 17 años.

Señala el informe que “más allá del caso en sí, es necesario ver el panorama completo, el conjunto de operaciones y presiones que ocurren tras bastidores y cómo se ubica dentro del contexto actual: las actividades de Óscar Pérez y su franquicia Una Luz de Esperanza forman parte de una agenda de intervención en donde el término ‘humanitario’ esconde sus verdaderas implicaciones”.

Este engendro de lo aplicado contra Cuba ocurre a pocos días de la aprobación de una “Ley de asistencia humanitaria” en la Cámara Baja del Congreso de Estados Unidos como mecanismo de presión al gobierno en Caracas para que acepte la intervención militar bajo la excusa de una crisis socioeconómica que viene siendo inducida e impulsada por la Casa Blanca y el antichavismo, precisa.

A los autores no les bastó que en las guarimbas de este año fueron utilizados niños en la vanguardia de confrontación contra los cuerpos de seguridad como “escudos humanos”.

Además del despliegue mediático, el plan ejecutado por la dirigencia opositora constituyó violaciones repetidas al artículo 32 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna), que insiste en “la integridad física, psíquica y moral” de los menores en Venezuela. En su campaña contra el país, esos personajes que acuden a un presunto humanismo y a una crisis de esos valores en Venezuela recurren a cualquier acción para lograr sus objetivos.

Así por ejemplo, según denuncias, la ONG Fe y Alegría, institución vinculada a la Conferencia Episcopal Venezolana, realizó en 2016 una convocatoria de prensa a CNN, Radio Caracol y Reuters, entre otros medios alineados contra el país, para difundir supuestos dibujos de niños donde mostraban un déficit de alimentación, al punto que publicaron la foto de una niña desnutrida en Colombia y la presentaron como si fuera de Venezuela.

Misión Verdad denuncia que en estos últimos dos años el antichavismo intentó simular robo de niños, muertes en hospitales públicos por desnutrición o por enfermedades de distinto tipo, como parte de su agenda mediática para ganar empatía en la opinión pública y a su vez estimular una intervención por razones “humanitarias”.

El fiasco reciente muestra que a falta de partidos políticos operativos movilizadores de la ciudadanía, las ONG asumen la vanguardia en acciones encubiertas en las que son instrumento para ablandar a la población ante una intensificación de las presiones de la administración de Donald Trump sobre el gobierno.

Llama la atención por otro lado, que a medida que Washington trata de extorsionar al gobierno con amenazas de “o aceptas la ayuda humanitaria o serás víctima de un bloqueo financiero más feroz”, estos planes se intensifican.

Según el informe de Misión Verdad, cabe preguntarse cuáles esquemas de financiamiento y control de vidas están detrás del “exilio humanitario” que dinamizan personas como Oscar Pérez y qué intereses económicos hay detrás del “canal humanitario” que desean crear.

Más allá de sus intereses particulares y domésticos, está un andamiaje político buscando generar las condiciones para apropiarse de la soberanía venezolana mediante una combinación de estrangulamiento económico y propaganda.

Luego de este fracaso de los opositores y de sus mentores externos al acudir a los niños para oxigenar su agenda, donde buscan crear un “canal humanitario” para justificar una “intervención humanitaria” vestida de militar, muchos se preguntan qué otra maquinación pueden esperar los venezolanos en 2018, un año electoral.

http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=139790&SEO=contra-venezuela-opositores-trafican-con-el-dolor-ajeno