La crisis que vivimos

Jorge Meléndez Preciado
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.     @jamelendez44

Después de varios días de intensos jaloneos entre la oposición y el oficialismo (PRI y PVEM), finalmente el extitular de la FEPADE, Santiago Nieto Castillo, decidió ya no intentar regresar a la posición que ocupaba porque, dijo, “no existen las condiciones para que desarrolle” mi labor. Además señaló lo evidente: “existe una polarización política” en la nación.

También anotó que hay una crisis amplia y la Fiscalía a su cargo no hubiera tenido la libertad de acción para realizar su trabajo con amplitud. Dejó anotado que en su gestión hubo 6 mil 793 averiguaciones, el mayor número hasta la fecha.

Lástima que Santiago no insistió en ser reinstalado, remoción que llevó a cabo un encargado de la PGR, Alberto Elías, el cual no tenía las atribuciones para efectuar tal acción, máxime que a Nieto no se le permitió ni siquiera derecho de audiencia para encarar  las supuestas acusaciones en su contra.

Ya sabemos que esa fama y prácticas tiene la Procuraduría General de la República, la cual no resuelve problemas, más bien los complica, posterga o engaveta. Y si de acciones contra irregularidades y fraudulencias en el terreno electoral se trata, no hay desde hace más de 30 años sanciones ejemplares para aquellos que se imponen a como dé lugar. Casos ilustrativos muy conocidos son  los de Carlos Salinas y Felipe Calderón. Éste último, recordemos, dijo cínicamente que había ganado: “Haiga sido como haiga sido”.

Viene un periodo muy difícil en la vida política y se necesitan instituciones con certidumbre, porque de no ser así los estallidos serán de muy graves consecuencias.

Ahora mismo ya separaron del PRD a Carlos Sotelo, Pablo Gómez y otros que aseguraron apoyarán a Andrés Manuel López Obrador en 2018. Pero lo hicieron las tribus perredistas, como siempre, sin que los defenestrados se pudieran defender. Pero hay más hechos graves y no tenemos un árbitro que sea imparcial, respetado y atendido. La vida salvaje y la compra de todo se abre, desgraciadamente, paso con toda alevosía y ventaja.

 

 

Peña Nieto: Imponerse a como dé lugar

Jorge Meléndez Preciado
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Si bien la elección en el estado de México fue un ejemplo de cómo se imponía desde las alturas al primo de Enrique Peña Nieto, Alfredo del Mazo, parecía que se trataba de un recurso desesperado ya que en las elecciones anteriores el antes partidazo había perdido ante alianzas de recientes colaboradores: PAN y PRD, entre otros.

Pero no es así. La estrategia peñista que no priista (ya que la organización se supedita a  lo que digan en Los Pinos), no está dispuesta a ser derrotada de aquí en adelante, no importando el costo nacional e internacional a pagar.

Dos hechos recientes lo demuestran. La destitución del titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE, por sus siglas), Santiago Nieto Castillo, y la imposición en Coahuila de Miguel Ángel Riquelme, la que convalidó el siempre dócil  al Ejecutivo,  TEPJF. Lo que muestra claramente:   regresamos a los tiempos donde México era gobernado por la decisión unipersonal del antes llamado: “jefe máximo”.

Frente a la rebelión de la oposición, en la cual los panistas (anayistas y  margaritos hicieron un frente común), sumado a los perredistas de las diferentes tribus e incluso los petistas y morenistas, todos juntos tratando de evitar la remoción de Nieto Castillo, se enfrentó  la alianza clásica PVEM- PRI para impedir una votación abierta y se propuso  que fuera secreta, ello con el fin de  presionar, sobornar o amenazar a varios para que se descabezara la FEPADE.

            Resultado, hubo toma de tribuna como en los tiempos de Porfirio Muñoz Ledo con el fin de  evitar que se hiciera una chicanada más en un lugar que resulta ajeno a la política y más dado a la negociación y los negocios: la Cámara de Senadores. Hasta ahora no se sabe qué pasará, aunque lo evidente es que Peña Nieto está decidido a todo para tener un fiscal electoral a modo dado la trascendencia de los comicios presidenciales del año que viene. En los cuales, por cierto, uno de sus preferidos, José Antonio Meade, ha recibido apoyos juveniles pagados, ovaciones en reuniones, acarreos constantes, presentaciones ante legisladores a los que ni siquiera atiende ni entiende pero su popularidad no levanta, ya que es el más desfavorecido del cuarteto destapado por el golfista, Emilio Gamboa Patrón.

En el caso de Miguel Ángel Riquelme, todo apuntaba que sobrepasó con mucho los topes de campaña, algo que había documentado el INE. Pero de repente, ¡oh, sorpresa! el ya citado Tribunal Electoral desechó erogaciones realizadas por este priista en Facebook de casi un millón de pesos. Las argumentaciones fueron de los simplón a lo absurdo, lo mismo que no se encontraron las facturas y que algunas acusaciones estaban en inglés, ¡yes, sir!

Lo anterior muestra, sin duda, que ya nada importa a los atlacomulcas, más bien muestran una gran desesperación por intentar amarrar a como dé lugar su posible victoria el próximo año. Temen, con gran nerviosismo, que si llega López Obrador o el abanderado del  Frente Ciudadano,  que se tambalea muchas veces, pueda venir una embestida contra el grupo que ha llevado a cabo negocios al por mayor para sus  incondicionales.

Hay tal rechazo a los actuales funcionarios que existe una rebelión ciudadana, aparte de la confrontación con partidos políticos o los posibles candidatos independientes. Estos últimos ya se dieron cuenta que lograr las firmas para registrarse cerca de 900 mil, es un esfuerzo titánico y por eso pidieron que se amplíe el plazo dado por el INE.

Hace poco, el encargado del Semáforo Delictivo, Santiago Roel, dijo que 2017 cerrará con 24 mil homicidios, la mayor cifra en 20 años. Esto es un aumento mayúsculo respecto al año anterior (Silla Rota, 24 de octubre). Además anotó Roel: hay una elevación en este rubro en 27 de los 32 estados del país y  el 53 por ciento de los ciudadanos no llama a la policía en casos de emergencia.

Por otro lado, la Coparmex, encabezada por Gustavo de Hoyos, señaló: se necesita en noviembre que el salario mínimo crezca de 80 a más de 95 pesos diarios, ello con el objeto de que los mexicanos puedan tener lo básico para cubrir sus necesidades. Y se supo que el salario real aumentó en seis países latinoamericanos, incluido Brasil, pero descendió en Perú y México (Sin Embargo, 24 de octubre).

En este terreno, Carlos Slim lanzó la iniciativa para otorgar una remuneración a las amas de casa, independientemente de su ocupación, para que puedan aumentar sus ingresos, fortalecer el mercado interno y abatir la pobreza (La Jornada, 24 de octubre). Sabemos que Del Mazo ya no dará la tarjeta rosa a todas las mexiquenses, una propuesta de campaña fallida, igual que las de Peña Nieto.

También se buscaría con la propuesta de Slim, desaparecer Sedesol y Sedatu, que lejos de disminuir la miseria, lo único que hicieron fue elevar la burocracia, la corrupción y los apoyos a priistas.

Lorena Martínez, cabeza de la Gestión Social  y Cooperación, afirmó que en 26 programas sociales gubernamentales hay opacidad, no obstante la erogación en ambas es de 86 mil millones de pesos (Reforma, 24 de octubre).

Mientras diversas organizaciones y hombres de empresa quieren un cambio de rumbo, Enrique y sus amigos van por devorarse el pastel, como sea, no importando que se atraganten.