La libertad de expresión es de todos

Teresa Gil / Libros de ayer y hoy
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Los verdaderos comunicadores no celebramos en un día la libertad de expresión, porque es una  garantía, un derecho que se ejerce todos los días. Para algunos que se quedaron en el pasado, quizá  el 7 de junio es el día de la libertad de expresión. Fue una fecha creada por el gobierno de Miguel Alemán  el 7 de junio de 1951, que ha sido utilizada primordialmente por los empresarios de la comunicación. Pero esa garantía constitucional es de todos y ya campeaba radiante en la época liberal con Benito Juárez. Fue recogida en la norma mexicana antes incluso que en la actual Constitución  y en esta se asienta en el artículo 6  y 7 con la libertad de prensa. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, la internacionaliza. Es un derecho natural vinculado a la expresión de las ideas. La paradoja de ese principio es la forma como se avorazan algunos para exigir el respeto a su libertad de expresión como un baluarte que elimina al de enfrente, en su ejercicio. El que algunos medios empresariales lo retomen como una especie de ariete propio, para parapetarse en sus formas de usar el periodismo, les ha permitido en muchos casos agredir, falsificar noticias y criminalizar, sin presentar pruebas. Se han puesto con sus informaciones, al servicio del golpismo. Lo hacen otros desde el poder y lo acabamos de comprobar con Enrique Alfaro, gobernador Jalisco que lanzó un video con acusaciones que no tienen ningún fundamento.

Abusan de ellas, pero toda libertad implica riesgos y tiene limitaciones

Usar mal una libertad puede desestabilizar un país y poner en  peligro vidas. Se ha intentado en México con noticias falsas sobre covid-19 en las que al respecto la autoridad ha recibido el apoyo preciso de los organismos internacionales como la OMS. El PAN por ejemplo, tiene en marcha una campaña desestabilizadora contra Hugo López-Gatell y trata de oscurecer la información diaria del científico. Es un asunto en el que debería de intervenir el INE, porque los partidos son organismos de interés público que deben actuar a favor de la paz y el orden. El abuso y relajamiento de las libertades, hace posible que un  llamado intelectual como Héctor Aguilar Camín que califica públicamente a un mandatario de manera soez, puedan pasar de largo porque se ejerce tolerancia y las personas que agreden se evidencian ellas mismas y pierden respeto. Pero cuando se pone en  riesgo la vida institucional a partir de la mentira y la calumnia, sí se deben exigir pruebas, retractaciones y disculpas, aparte de iniciar una investigación. El uso faccioso de la libertad de expresión, junto con el de libertad de prensa que la incluye, pueden desestabilizar a un país. AMLO exigió a Alfaro pruebas y el mandatario reculó en sus difamaciones, aunque sigue culpando a gente del gobierno. El abuso de la garantía en los medios es responsabilidad directa de las empresas periodísticas, que en la defensa de sus intereses han dado manga ancha a sus reporteros y colaboradores; involucrados ellos mismos en la propia omisión delictiva.

Los terceros y la vida privada, frente a la libertad de expresión

El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dice: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión  y de expresión. Este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones y el de difundirlas sin  limitación de fronteras por cualquier medio de expresión”. Adoptado a las legislaciones de los países miembros de la ONU que incorporó esa declaración en diciembre de 1948, se limitó su ejercicio para respetar los derechos de terceros sobre todo la vida privada. La propia ONU  destaca el respeto de la vida privada y la autodeterminación  de los pueblos, frente a las libertades ilimitadas que los agreden. En antigua legislación aún vigente en México se incluyen como limitantes alterar la paz y el orden  público. La ley da al tercero ofendido por difamaciones y ofensas de los que ejercen la libertad expresión, la defensa en las leyes civiles y en casos extremos, las penales. La forma como utilizaba esa garantía el sistema que predominó en México durante ocho décadas le confirió reconocimientos a los gobiernos que los mismos periodistas les hacían el 7 de junio. A Díaz Ordaz lo premiaron con una  charola dos conocidas periodistas el 7 de junio de 1968, cuatro meses antes de la matanza del 2 de octubre de ese mismo año. Es, pues, una libertad que arrastra muchas historias en México y que debe defenderse como derecho propio, pero  también  de los demás.

 

 

Semáforo obligatorio, cigarras y avispones rebeldes

Teresa Gil / Libros de ayer y hoy
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Todo esto sucede, cuando se anuncia que millones de cigarras saldrán a cantar después de 17 años de encierro. La advertencia del filósofo Noam Chomsky de parar a Donald Trump, es un llamado a no repetir la historia. México debería de tomar ese llamar desesperado, para detener a los que odian la vida y ponen en peligro a los demás. No es una simple rebeldía o actuar en contrasentido. Está de por medio la vida de muchos. En ese caso está el empresario Ricardo Salinas Pliego que llama pendejos a los que cumplen las medidas sanitarias. Se dice con frecuencia que conocer la historia es fundamental para no repetirla en lo que agredió a la humanidad o a sectores de la misma. Pero parece que a estas alturas no hemos aprendido. Hace 75  años se cumplieron en mayo, estuvimos en manos de un depredador de vidas y en este momento lo repetimos sin que a nivel mundial la comunidad  pueda hacer nada como no sea denunciar sin mayor efecto. La urgencia de Chomsky a detener al gobernante de su país, debe alertar a la comunidad mundial para ejercer presión, convocar a los organismos internacionales y sobre todo, acudir a la conciencia de la población estadunidense en ese apremio por salvar vidas. El neoliberalismo atroz que impele a la ganancia inmediata, puede causar más muertes que covid-19.  La urgencia de los gobiernos como el de Trump de volver a poner a funcionar el mercado, olvida que su país es  pionero de muertes. Gobiernos como el  de Jair Bolsonaro, de Brasil, le hacen el juego y en nuestro país los que están presionando para dejar el encierro, que critican todo tipo de medidas y se burlan de los cumplen, como el ya mencionado Ricardo Salinas Pliego.

Semáforos, el federalismo los exige, pese a protestas

Mientras la presión de ciertos empresarios desestima lo grave del momento, algunos gobernadores que se oponen a las medidas federales  para una apertura dictada desde el centro, recibieron la respuesta tajante de que se tienen que coordinar. Muchos de ellos han aceptado los planes de reactivación de la economía, a partir de semáforos  pero otros, entre los que están panistas desatados y algunos priistas, alegan la ineficacia de actuar al mismo tiempo y ya tenían sus propios semáforos programados. La secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero en  junta con la Conago, reiteró la orden federal y la obligación de que los gobiernos estatales la apoyen. Estados como el de la Ciudad de México, sector más golpeado por el virus, se suma a esa urgencia, igual que otros como Oaxaca, Guerrero,  Morelos y demás en situación precaria, pero los que no quieren respetar siguen en  sus intrigas pese a la llamada federal obligatoria. En otro sentido recibió críticas que el presidente López Obrador se quiera lanzar a hacer visitas a centros y estados que han tenido bajo el covid-19 ante el señalamiento de que en reuniones o visitas de ese tipo quede rebasada la sana distancia y se generen contagios que no se preveían. En redes se insiste que el gobierno federal haga un llamado de atención o  sancione al empresario de Televisión Azteca Salinas Pliego. La actitud política de AMLO hacia ese personaje disímbolo, para no abrir frentes en momentos climáticos, se ha entendido, pero ya es hora de actuar.

Las cigarras salen a cantar y los avispones políticos a hacer daño

Se anuncia en varios lugares, pero sobre todo en Estados Unidos, que después de un encierro de 17 años, las cigarras saldrán a brindar su canto en muchas comunidades. Se da cuando se ha hecho mucho escándalo con los avispones asesinos, cosa que desmienten expertos y lo  señalan que es una intención de dañar a países y lugares con desprestigio como estamos viendo con el virus covid-19. Al insecto mencionado se le nombra como el avispón asiático. Mientras el encierro obligado de millones en el mundo avizora con esperanzas su salida, estos insectos famosos por la fábula, lanzarán al  mundo su sonido persistente que suele molestar un poco los oídos, pero que es un canto de alegría para una humanidad que comparte el mismo  problema. La cigarra por la fama de cantadora que mencionó Esopo, es un personaje que se usa mucho en simbolismo en la novela rosa, en  cuentos o en ficción como Tiempo de cigarras  que escribió la española  Ana María Lorenzo García para denunciar la forma como se trata a las ancianas. Y el relato infantil La voz de las cigarras sobre la vida de una niña, de la chilena Patricia Trufello, impreso por Alfaguara juvenil en 2013 y aquí en 2014 el de Conaculta La vida amorosa de las cigarras de Rodolfo J. M, un libro de siete cuentos de diversos temas que llevan al símbolo de ese insecto. Los títulos siguen pero siempre es  bueno recordar La cigarra y la hormiga de Esopo (Editores Mexicanos, 2014) cuando la cigarra solicita provisiones a una  hormiga laboriosa y esta le reclama el que haya estado cantando durante el verano y en el invierno pida para comer. Y desde luego no le da. Linda trabajadora y justa la hormiga, pero la presunta holgazanería del arte, que dan  la música, la lectura, el escribir, pintar, etcétera, son parte de una vida de creación que la cigarra, pobre y desairada, debió de haberle reclamado a ese gran fabulista que fue Esopo. De hecho en este momento de gran  encierro muchos estamos dedicados al simbolismo de la cigarra, utilizando el arte como una compensación de nuestra libertad de salir. Cigarras que algún día, como  las que saldrán próximamente 17 años después, saldremos de nuevo a la luz.