Los polémicos cien días

Jorge Meléndez Preciado
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.    @jamelendez44

Un vendaval ha levantado a la sociedad mexicana en los 100 días de gobierno. Cambiando lo establecido hace muchos años. Y como es lógico, en ocasiones afectó a quienes pensaban que estaban bien situados y, asimismo, a otros que creían el viento les favorecería. Ello porque han ocurrido cuestiones que nadie esperaba. Aunque la mayoría, hasta ahora, cree que todo será para beneficio de los abajeños. Tanto así que las encuestas del huracán de Tabasco lo sitúan por el 80 por ciento de aceptación (78 por ciento en Reforma). Ya veremos, en poco tiempo,  si las cosas avanzan como se pronosticaban.

En economía el crecimiento en 2019 será parvo. La mayoría señala que no llegaremos ni al 2 por ciento tradicional hace más de 35 años. Y para lograr el 4 por ciento que se propone López Obrador, han dicho Carlos Slim y algunos analistas internacionales incluso de calificadoras, es necesaria una inversión mayor tanto de los privados como del gobierno y la atracción de capitales extranjeros. Algo que será complicado ya que el presupuesto está enfocado a los apoyos sociales y de aceptar las condiciones de los empresarios de aquí y de fuera se necesita hacer concesiones amplias en muchos sectores, incluidos quienes resienten los problemas en sus tierras, sus recursos y su patrimonio. ¿Será posible hacer un equilibrio entre el respeto a las comunidades y la posición de industrias diversas y muchas veces depredadoras? Grave problema a resolver.

Entre las nuevas medidas para obtener dinero se plantean dos: ataque a la corrupción y austeridad en todos los órdenes.

Ambas son aplaudidas de dientes para afuera por los de la iniciativa privada. Aunque en su operación habrá que pagar el costo, a lo que no está  acostumbrado  el  capitalismo de compadres que padecemos.

Es cierto que se ha empezado a disminuir el gasto excesivo en la administración federal. Algo de lo que ya había dado muestras Andrés Manuel cuando gobernó el entonces Distrito Federal, aunque en ocasiones se exageraba. Pero en la actualidad para ahorrar, se ha quitado sin orden ni concierto dinero a estancias infantiles, refugios para mujeres, apoyo a discapacitados, a quienes sufren del síndrome VIH-sida, comedores populares de Sedesol y otros. Es cierto que en muchos de esos lugares hubo opacidad y hasta negocios para unos cuantos, pero muchas asociaciones de la sociedad civil, al decir de Clara Jusidman, funcionaban bien y son necesarias para que, incluso el Estado no concentre en sus manos una serie de funciones que no debería realizar.

En algunos casos, debido a la intervención de Olga Sánchez, secretaria de Gobernación (y seguramente Beatriz Gutiérrez), se ha tratado de rectificar. Ojalá se haga bien y a fondo, ya que muchas de las organizaciones eficientes necesitan que gente capacitada por años las atienda y no la mano burocrática que entorpece la agilidad de la vida comunitaria.

En muchos sectores, especialmente en cultura, organismos financieros y  algunos más, hubo grandes recortes. La molestia no se hizo esperar. Incluso con manifestaciones en Palacio Nacional. Es hora que no se remedia dicho mal, no obstante que el tabasqueño dijo que habría atención al problema. En el caso de los creadores hay malestar porque se les ofende y ningunea. Tanto que ya rodó la primera cabeza, el director del Fonca, Mario Bellatin. Pero el asunto es de gran  importancia y urge que haya soluciones reales. Nuevamente en estos terrenos, la mayoría no sólo voto sino impulsó a Morena.

Hay elogios a como se enfrentó el asunto del huachicol, no obstante que hubo al principio divergencias en la operación. También empieza a darse un gran avance en la entrega de apoyos a diferentes grupos, entre ellos los adultos mayores y los jóvenes, a pesar que los programas estaban retrasados. Las propuestas tanto políticas como judiciales, avanzan a pesar de que se decía que se retrasarían. En política exterior no se ha cedido ante el embate de Estados Unidos en el caso de Venezuela y los migrantes. Logros que son trascendentes y pueden ser una plataforma para la recuperación económica y social.

El propio López Obrador dijo, ante un auditorio al cual no asistieron millonarios como Alberto Bailléres y Emilio Azcárraga, entre otros, que hay inercias en cuanto a la inseguridad, aunque ya con la Guardia Nacional aprobada algo puede cambiar. Y empieza a apretarse el círculo en casos como el Marro (Antonio Yépez,  protegido por las autoridades de Guanajuato) y aquí con la detención de los familiares de: Felipe de Jesús Pérez,  el Ojos, de Tláhuac.

Poco días, en los cuales los aciertos son varios, en especial aireando la vida pública, incorporando a sectores a la discusión –aunque a veces involuntariamente– y tratando de sentar las bases para una indispensable transformación, que no revolución.

Pero, como afirmaba hace decenios la recién premiada economista Ifigenia Martínez, se necesita urgentemente una reforma fiscal para tener el  dinero que se requiere en Pemex y en todo el país. De otra manera, las victorias serán efímeras.

 

 

90 años del PRI y 100 días de AMLO

Jorge Meléndez Preciado
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El 4 de marzo el PRI cumplió  90 años de estar inmerso en la vida política de nuestro país con varias denominaciones pero un solo objetivo: sujetar a su capricho a la nación y someterlo para sus fines económicos, políticos y culturales. Algo que logró hacer con mucha eficacia hasta que, de sus filas, vino el desprendimiento de la corriente democrática encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo,  Ifigenia Martínez y otros (1988).

            De entonces para acá, el llamado partidazo ha indo perdiendo eficacia, máxime que en aquel año, Carlos Salinas de Gortari dio un golpe de timón muy audaz pero que trajo resultados contrarios a sus metas: en lugar de insertarnos en la modernidad y la globalización, los ciudadanos fueron restándole  apoyo a quienes se erigieron junto con la nueva clase empresarial en los amos  y señores del país. Actualmente un grupo reducido de mexicanos, el uno por ciento, maneja el 50 por ciento del PIB, no por su audacia para los negocios sino por el saqueo incontrolado del patrimonio, lo cual permitió que un nuevo partido con poca implantación, Morena, lograra el 53 por ciento de los votos en las elecciones pasadas, ganara la mayoría legislativa y fuera creciendo hasta tener hoy una aceptación de casi el 80 por ciento de los mexicanos, incluyendo a mujeres y hombres de mediana edad que habían votado, casi siempre,  por el tricolor.

El PRI actualmente es la tercera fuerza nacional con todavía 12 gobernadores, pero sin la influencia ni siquiera cuando fue oposición al PAN, con el que cogobernó. Hoy la mayoría de sus mandatarios son sumisos al presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, incluido uno de ellos que está en la lista para contender por la presidencia del nonagenario instituto, Alejandro Moreno, mejor conocido como Alito, quien hace unos meses se mostraba muy echado para adelante contra Morena y ahora está de plácemes con AMLO.

Hasta el momento, aparte del mencionado campechano, quieren entrar en la contienda el desprestigiado exgobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz. La yucateca, Ivonne Ortega. Miguel Ángel Osorio Chong, exsecretario de Gobernación. Y quien  fuera rector de la UNAM y viejo cuadro priista, José Narro Robles. La quinteta es realmente muy pobre en contenidos, apoyos y esperanzas. Y la batalla está a todo lo que da, con golpes bajos, zancadillas y arrebatos diarios. Y no es como señala la hoy encabezadora del antiguo instituto que era famoso por sus carros completos, la salinista, Claudia Ruiz Massieu, un prodigio de unidad, disciplina y buenas maneras.

Para el analista Carlos Puig (Milenio, 5 de marzo), al hacer un estudio de las propuestas del quinteto en varios medios no se encuentra ni planes importantes ni proyectos serios. La constante es querer expulsar a Enrique Peña Nieto, quien en su gobierno llevó al máximo la corrupción en nuestro saqueado territorio. Algo que fue tan claro al eliminar de fea manera del seno tricolor a  los exgobernadores Javier Duarte, Roberto Borge y César Duarte. Hecho insólito en muchos años.

El PRI quiere hacer una elección abierta y controlada por el INE, para lo que necesita 250 millones de pesos, lo que hará indispensable volver a hipotecar su edificio central, ya que no cuentan con los recursos necesarios para ello. Y en varios estados de la república, aparte de ver disminuido su padrón, tienen deudas mayúsculas: Colima, Aguascalientes, Oaxaca, Baja California y Sinaloa, entre otros.

Ulises Ruiz, que depredó Oaxaca y es dueño de hospitales millonarios en la Ciudad de México, ha señalado que entre 6 y 8 millones de militantes de su agrupación no votaron por José Antonio Meade y lo hicieron por López Obrador. Y para darnos cuenta que está aseveración tiene sentido y cómo se ahonda la crisis del partido antes oficial, supimos que Meade se fue de consultor del banco HSBC ganando más de 150 mil dólares anuales. Ese organismo financiero, no se olvide, ha sido muchas veces acusado de lavado de dinero en Estados Unidos y multado con millones de dólares por  operaciones ilícitas.

El señor Narro explicó en un artículo que será siempre Puma.  Pero ahora va a tratar de sacar del marasmo a su partido. Muestra clara que incluso las instituciones de educación superior fueron manejadas por el priismo sin recato y trataron de influir en la ideología de las nuevas generaciones, algo que les falló terriblemente porque el neoliberalismo que adoptó el priismo está tan desacreditado que en Estados Unidos, Bernie Sanders,  atrae más a los muchachos que los viejos políticos de esa ideología .

El próximo 10 de marzo se cumplirán, por cierto, los 100 días que inició el sexenio de Andrés Manuel. Si bien su popularidad anda en el 80 por ciento tiene graves dificultades, desde las agencias internacionales que han rebajado la calificación de México, los conflictos con las estancias infantiles y los refugios para mujeres. Además, supimos, existe una lentitud para iniciar los programas fundamentales de la administración: el apoyo a adultos mayores, jóvenes y discapacitados, amén que en el sector salud hay retrasos graves. Contradicciones del presente.

Dos acontecimientos en este marzo convulso.