La historia se cambia abajo, desde la
conciencia del pueblo: Enrique Semo

* El investigador habla de los cien años del Partido Comunista Mexicano * Llama a ‘‘cambiar la actitud actual de la izquierda que nada más conoce las cimas, cuando para nosotros la militancia fue entrega absoluta por una humanidad mejor”

Mónica Mateos-Vega / La Jornada
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La conmemoración del centenario de la fundación del Partido Comunista Mexicano (PCM) es una gran oportunidad para reflexionar acerca de los aciertos y errores, sobre todo “para cambiar la actitud actual de la izquierda que nada más conoce las cimas, o aspira a llegar a ellas, cuando para nosotros la militancia fue la entrega absoluta al ideal de un futuro mejor para la humanidad y plantearse siempre la disposición a dar parte del tiempo sin más remuneración que el servicio a los demás”, sostiene el historiador Enrique Semo Calev (Bulgaria, 1930) en entrevista con La Jornada.

El 24 de noviembre se cumplen cien años del PCM, el cual apareció “en un momento fundamental en la historia de la Revolución mexicana (1919). Desde entonces, el PCM y los comunistas han sido protagonistas de las grandes luchas sociales de nuestro pueblo por el bienestar, la libertad, la dignidad y la independencia nacional”, explica un llamamiento que con motivo de la efeméride difunden quienes en algún momento formaron parte de esa agrupación (https://www.jornada.com.mx/ultimas/ cultura/2019/11/11/a-100-anos-de-su-fundacion-partido-comunista-mexicano-lanza-mensaje-6505.html).

La lucha de los chilenos

Doctor en historia económica por la Universidad Humboldt de Berlín, Alemania, Semo Calev participó en los últimos años del Partido Comunista Mexicano, el cual se disolvió el 18 de octubre* de 1981, luego de una muy activa participación ‘‘en las fuerzas democráticas, progresistas, socialistas, comunistas y de izquierda, llegando al grado de autodisolverse entregando incondicionalmente su registro y sus bienes a las nuevas organizaciones”, añade el llamamiento.

Sin embargo, continúa el documento, ‘‘la insurrección político-electoral realizada por nuestro pueblo el primero de julio de 2018 tiene una raíz roja y la decidida influencia socialista”.

Semo reitera que nunca fue un objetivo de los militantes del partido llegar a ser diputados o senadores, “cuando hubo posibilidad de ir al Congreso lo aprovechamos, pero nunca creímos que en las cámaras se cambiaba la historia. La historia se cambia abajo, a través de la conciencia de la gente, como los chilenos, que llevan casi 20 días de constantes huelgas pese a los muertos, pese a los miles de presos, las personas se reúnen en grupos a discutir la situación de su país. Ese es y fue el objetivo del PCM: que la gente tomara conciencia política de la situación y comenzara a participar”.

El poder, añade el también economista, “es un afán imaginario. Piensan: ‘si soy presidente tendré todo el poder’. Calma. El poder es algo mucho más complejo. Las grandes empresas, los ricos, tienen su dinero, gente que les sirve y medios de difusión. Nosotros, los de izquierda, tenemos al pueblo. Por eso el trabajo principal es despertarlo, dejar que se organice y discutir con ellos por dónde es el mejor camino”.

Sin importar las denominaciones, considera que existe en México la posibilidad de fortalecer un movimiento fiel a ideales comunistas, por ejemplo, “el EZLN es comunista, a pesar no ser un partido político”; continúa: “pero estoy convencido de que el EZLN lo que busca es una solución a los problemas en una sociedad del futuro, pasar del capitalismo a una sociedad poscapitalista totalmente diferente, en eso radica su comunismo. Existen otras fuerzas comunistas, marginales, por desgracia. No hay un gran y único movimiento que defienda el ideal comunista, pero puede ser que suceda, con otro nombre, eso es lo de menos. Al comunismo hoy día se le identifica con un estado y una sociedad totalmente fracasada. La propaganda oficial sigue en ese sentido porque tiene un miedo feroz al regreso de ese pensamiento, pero éste puede regresar sin necesidad de llamarse así”.

Vivir de reminiscencias, del pasado, eso no

Como efeméride, refiere Semo, “es muy bonito recordar que hace 100 años se fundó el Partido Comunista Mexicano, pero lo que pasó ya pasó, hay mucha gente que fue parte del partido y sigue sintiéndose comunista. Pero son reminiscencias, no podemos vivir de ello, hay que plantearnos los problemas del presente como nos planteamos los problemas en el pasado: con entera entrega al pueblo trabajador, tener en la mente los intereses de los trabajadores, preguntarnos en cada situación qué hay de bueno con ellos, con los obreros, los campesinos o los intelectuales, con el pueblo trabajador.

“Hay muchas causas por las cuales luchar con una actitud poscapitalista, es decir, comprendiendo que esas causas no van a llegar a su solución dentro del sistema capitalista. Ahí está la defensa del medio ambiente porque las industrias no quieren cambiar su actitud, o el problema de la crueldad contra las mujeres, la lucha por la igualdad entre los géneros es una tarea que sólo quedará resuelta cuando también ellas se liberen de la explotación.

“El punto central es la desigualdad. ¿Cómo se puede hablar del éxito de una economía cuando 50 por ciento de la población está en la pobreza? ¿O cuando uno por ciento concentra casi la mitad del ingreso del país? La desigualdad no está sólo en la economía, sino en todos los ámbitos. Si un pobre y un rico se presentan ante un juez o en los servicios de salud, no son iguales.

         “Luchar contra la desigualdad es luchar contra el capitalismo. Entonces, a los jóvenes les decimos: si les parece raro hablar de comunismo, no lo hagan, pero luchen por las causas contra la desigualdad. ¿Qué hacer para que las causas de aquí y allá se unan en un gran movimiento? Ese es el trabajo que no están cumpliendo los dirigentes de los partidos de izquierda, no están haciendo lo suficiente para explicar que el movimiento feminista es lo mismo que el movimiento sindical, o que la defensa del medio ambiente es una lucha por la igualdad también. “Nos hemos atrasado en hacer conciencia de que todo está unido. Es la tarea del futuro, volver a crear una concepción que englobe un todo, muy diferente a 1981. Ese es el gran papel que juegan hoy las ideas y los historiadores, porque una idea que penetra en la gente se transforma en fuerza, en una palanca que puede mover todo. Hay qué pensar cómo ligar todas esas ideas y movimientos diferentes en un solo caudal”.

Puede llegarse muy lejos o quedarse a medio camino

Semo Calev afirma que en México “el año pasado hubo una insurgencia electoral inesperada, primera vez que 53 por ciento de la gente se declaró a favor de un cambio”.

¿Tenemos un gobierno de izquierda?

Es un gobierno progresista, que está intentando hacer cambios en las cosas que importan: acabar con las desigualdades combatiendo la pobreza y la corrupción, que era un sistema por encima del Estado y trabajaba mejor que el Estado en muchos aspectos. Ahora el diálogo se ha restablecido, el pueblo no tenía a quién dirigirse, ahora vemos al presidente recorrer el país.

“Estamos en el principio. ¿Hasta dónde va a llegar el cambio? No sabemos. No hay seguridad de ningún tipo. Se puede llegar muy lejos o quedarse a medio camino. Depende de que la gente participe, porque sin ello, existen otras fuerzas, muy poderosas, interesadas en que este ensayo fracase. Por ejemplo, tenemos en el norte un vecino que amenaza con invadir.

“Hay que comprender que el cambio va a costar trabajos y sacrificios porque hay enemigos muy poderosos a los que en algún tiempo Andrés Manuel López Obrador llamó ‘la mafia del poder’, la cual no ha sido tocada, ahí están, acechando, quieren regresar. Si no se es cuidadoso, el cambio se puede desvanecer”, concluye historiador, quien participará los días 19, 20 y 21 de noviembre en mesas redondas a propósito del centenario del PCM que se efectuarán en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México.

* El PCM desapareció la media noche del 6 de noviembre de 1981, en el Auditorio Nacional. Los 305 “abajo firmantes” no repararon en el elemental error porque probablemente no leyeron el texto antes de suscribirlo.

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https://www.jornada.com.mx/2019/11/12/cultura/a04n1cul