El parto natural es la mejor apuesta en Cuba

Joel Michel Varona / Prensa Latina
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La Habana. Reducir el uso de la operación cesárea y promover  una cultura sobre  los beneficios del parto natural es hoy una prioridad  para la obstetricia en Cuba.

La cesárea es el proceso obstétrico que a través del cual, el cirujano aborda la cavidad abdominal y hace una incisión del útero para la extracción del feto y los anexos.

Así de sencillo lo definió a Prensa Latina  el ginecólogo y obstetra, Edel Sánchez,  del  capitalino  Hospital Materno Infantil Ángel Arturo Aballí.

Muchas personas comenzaron a ver la cesárea como un proceder que otorgaba hasta status social, y otras se hicieron la idea que dicha operación garantizaba un parto sin dolor, comentó el profesor asistente.

Obstetras del mundo entero al estandarizar a la máxima expresión la técnica confiaban demasiado en dicho proceder sin tener en cuenta, que, la primera causa de muerte materna en el mundo es la hemorragia obstétrica y otras complicaciones que se derivan, dijo Sánchez.

Al respecto, comentó, la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su documento "Recomendaciones para la apropiada tecnología del nacimiento. Declaración de Fortaleza", redactada en 1985, subraya que “no existe justificación para una tasa de cesárea superior entre 10 y un 15 por ciento”. Dicho texto, añadió Sánchez, también puntualiza que “se debe favorecer el nacimiento por vía vaginal en pacientes con cesárea previa”.

Durante el 2013, la OMS reportó para el periodo que comprende de 2005 al 2011, cifras cercanas a lo establecido en Suecia (17  por ciento), Francia (21) y Argentina (23); en el otro extremo, se reportaron Alemania (32), Australia (32 ), Estados Unidos (33), Portugal (36 ),  Chile (37), México (39 ), Irán (40) y Brasil (52), enumeró el especialista.

La OMS en su declaración del año 2015 sobre la tasa de cesáreas sostiene lo siguiente: “deben hacerse todos los esfuerzos posibles para que exista la posibilidad de realizar cesáreas a todas las mujeres que lo necesiten en lugar de intentar alcanzar una tasa determinada”, recordó el obstetra.

Si bien la cesárea es una operación que salva vidas y que se perfeccionó con el paso del tiempo, no deja de ser una cirugía mayor, que muchas veces se realiza sin necesidad médica real arriesgando a madres y bebés  a que presenten complicaciones a raíz de la cirugía a corto y a largo plazo, alertó el profesor asistente.

Estudios demuestran que la operación cesárea con indicadores por encima de 15, no impactan en la morbilidad de recién nacidos y tienen un efecto negativo sobre la morbilidad y mortalidad materna, señaló Sánchez.

El Grupo Nacional de Ginecología y Obstetricia, la Sociedad Cubana de Ginecología y Obstetricia y los funcionarios del Ministerio de Salud Pública con nuestro ministro al frente monitorean diariamente el indicador, informó Sánchez. Asimismo, se sostienen debates técnicos para lograr que cada cesárea se haga oportunamente cuando sea necesaria, aseguró el experto.

En el Hospital Materno Infantil Ángel Arturo Aballí no estábamos exentos de ese fenómeno, y hace aproximadamente tres  años y medio, comenzamos a priorizar este tema.

Nosotros –dijo Edel Sánchez–, trabajamos por sensibilizar a los obstetras con la mencionada situación, porque mientras más cesárea hagamos hay más posibilidad de que se produzcan rotura uterina, placenta ácreta (es cuando esta entra en el músculo uterino), por lo tanto, el paciente sangra más, y se pueden afectar algunos órganos dentro de la cavidad abdominal de ahí que habrá más hemorragias, entre otras complicaciones que puedan aparecer, argumentó el profesor.

A la vez se trabajó con la correcta elaboración e interpretación del Partograma y la curva de trabajo de parto, de hecho, en el mundo existen más de 200 modelos de Partograma.

Nosotros en Cuba, –recordó Sánchez–, utilizábamos el Partograma de la OMS, pero nos percatamos que, aunque el documento estaba estandarizado reflejaba la realidad de otros lugares y todo lo que engloba esto.

El Centro Latinoamericano de Perinatología hace varios años realizó una investigación sobre cómo se comportaba el Partograma en la región y en ese estudio estuvo incluida Cuba, refirió el especialista que brindó sus servicios en distantes naciones como Mozambique y Qatar.

Nosotros tomamos ese Partograma y se adecuó al de la OMS y éste es muy fácil, y el médico está obligado a trazar una curva en la que tiene pendiente la dilatación del cuello uterino y el descenso de la presentación.

Asimismo –añadió el obstetra–, existe una curva de alerta en base a parámetros que si hay una desviación fuera de ese esquema es una zona en la que el médico sabe que ya se debe actuar y esa fue una de las primeras cosas que implementamos.

Lo segundo fue tratar de unificar los criterios de cesáreas en base a los protocolos nuestros y en tercer lugar discutir con fuerza el tema de la cesárea.
Al filo del mediodía se discute aquí en el Aballí los casos y sí te equivocaste o apresuraste a la hora de tomar una decisión, se le dice al galeno, pero siempre nos apoyamos en evidencias científicas.

Quizás alguien cuestionó cómo impactan estos resultados en los estándares perinatológicos y la respuesta es muy sencilla. Prácticamente no impactó porque el índice de asfixia no se movió, lo que demuestra que la cesárea no guarda relación con el resultado perinatológico, aclaró el profesor.

Lo que sí tiene relación –aseguró el galeno de extensa trayectoria– con los resultados perinatológicos son los cuidados obstétricos intraparto. Se mantiene baja la tasa de asfixia, Apgar bajo y llevamos siete años con cero mortalidad materna, así como la morbilidad materna disminuyó lo que habla a favor también de que no hacer una cesárea no recomendada no impacta  negativamente en este indicador, explicó el ginecólogo.

Estamos –recalcó Edel Sánchez– a favor de realizar la cesárea necesaria previa discusión científica.

Sobre la cuestión estética de la cesárea, el experto explicó que un obstetra aborda el abdomen con dos tipos incisiones, longitudinales y transversales, esta últimas son más estéticas.

En realidad, está estandarizada en el mundo que sea la transversal, tipo Pfannestiel, es verdad que es más estética y durante mucho tiempo no teníamos en cuenta esta cuestión.

Además de lo estético el acceso a la cavidad abdominal es mejor y la probabilidad de lesionar un órgano es mucho menor. Es cierto que sangra un poco más, pero todo también está en la habilidad del cirujano y estamos a favor de eso. También –alertó el profesor Edel Sánchez– es importante educar a la población, pues muchas personas llegan a las maternidades pensando que el trabajo de parto es una carrera de velocidad, y no es así, además, no se puede pensar que la operación cesárea es la solución sino el problema.

Más del 50 por ciento de las muertes maternas en Cuba, son complicaciones en la operación cesárea y de esas intervenciones que se complican habría que ver cuántas estaban justificadas, y digo esto realmente por los índices exagerados que exhiben nuestras maternidades en cuanto a este tipo de intervención.

En sentido general, el Aballí con uno de los índices más bajos de Cuba antecedidos por el Hospital Juan Bruno Zayas, de Santiago de Cuba, de cesárea y los tiene gracias a un programa que perfeccionamos aquí.