Muñoz Ledo y el país de las maravillas jurídicas

Teresa Gil / Libros de ayer y hoy
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El escandalazo que se dio en la Cámara de Diputados –cosa normal en cualquier país–, levantó ámpula en los intereses ocultos y el ataque se cebó contra Morena sobre todo de fuego amigo en los medios. Que la derecha lo haga no es  novedad, partidos como el PAN que viven del dinero público ya tienen como sistema acometer y la crisis que algunos consideraban casi constitucional no es sino la crisis de los partidos. El verdadero pueblo está fuera. Que un anciano colmilludo –y mienta madres–, como Porfirio Muñoz Ledo se aferrara a un puesto tiene su explicación y ese parece ser el auténtico meollo del asunto en el país: hay lagunas jurídicas, el llamado –y sacrosanto– Estado de derecho se está viendo balín ante lo que se considera un cambio. Las leyes han sido utilizadas a lo largo de décadas para servirse del poder, pero en el caso de los priistas ellos fueron más listos –vergüenza es robar y que te agarren–; hicieron sus tropelías dentro del Estado de derecho. Aplicaron la ley en apariencia correcta para robar y saquear. O utilizaron las lagunas de una manera apropiada a sus intereses. Un caso que ya es repetitivo mencionar,  es el del estado de México y su elección en 2017. En ese tiempo se aseguró que no se podía impedir que el gobierno federal aplicara recursos federales en la elección, –visitas de secretarios de Estado con sus  recursos específicos para promover al PRI–, “porque no hay ley que lo impida”. El INE se sumó.

Problemas legales acosan al nuevo gobierno

Tradicionalmente se ha dicho que México es un país de excelentes normas jurídicas. Por lo general lo dicen los juristas entusiasmados en una profesión que vive estancada desde hace tiempo. Aunque no económicamente; los grandes despachos tienen altísimas tarifas. Propuestas acordes a los tiempos, a las nuevas tecnologías y a las necesidades que impuso el neoliberalismo, se ventilan en las escuelas de derecho, pero tardan en aparecer en los aparatos legislativos. Y cuando se legislan los viejos derechos no siempre se incorporan. Lo hemos visto en los cambios de leyes laborales y en el predominio muy favorable a las empresas del outsourcing que lapida al trabajador. Parte de la crisis que se exhibe en el actual gobierno tiene que ver con alguna  norma. Y eso ha alebrestado a la oposición que hipócritamente se agarra del Estado de derecho ¿Tendrán calidad moral el PAN  para hablar de retorno a la democracia o el PRI que hizo de las leyes su baluarte para saquear? Está el caso de Baja California cuyo Congreso tenía abierto el cauce legal para hacer un cambio. Y todo cambio ya lo sabemos, afecta para bien o para mal al ciudadano. Que Bonilla no sea del agrado de muchos es otra cosa. Si se hubiera tratado de otra persona o de otro partido a lo mejor nadie hubiera dicho nada. Está el caso del Senado y la elección de su presidente que el Tribunal Electoral del Poder Judicial reculó. Es lógico que en el nombramiento de un titular que va actuar para todos, voten todos. Ahora se presenta el asunto del fiscal de Veracruz nombrado a tiempos extras por el pasado gobierno para hacer la maldad. La remoción temporal es válida porque parece que dicho funcionario ha tomado muy a pecho lo que le ordenó su mandante y hasta crímenes se mencionan. Se está investigando. Y el ex Miguel Ángel Yunes, que nada tiene que decir puesto que terminó su mandato, ya apareció en escena. Los funcionarios que trascienden un sexenio, que son polillas acomodadas –como lo es por ejemplo, Luis Raúl González Pérez en la CNDH–, tienen solo la intención de obstaculizar. No opera en ello  ningún concepto democrático que permita una vigilancia externa. Para eso están las organizaciones civiles o los organismos internacionales. Y además –irónico– está la ley.

Carrol, con Alicia en el país de las maravillas y el juicio absurdo de la ley

Lo absurdo toma sentido si se juzga desde la perspectiva de lo absurdo. De ahí, las  miles de  interpretaciones que ha tenido el cuento Alicia en al país de las maravillas (Editores Mexicanos Unidos, 2016) para integrar esas miles de historias a las que conduce el diácono anglicano Lewis (Charles Lutwidge Dodgson) Carrol, sin tener  que exponer la cabeza ante una monarquía irracional presuntamente la de la reina Victoria. Muy común fue en la Inglaterra del siglo XIX usar moralejas, metáforas o simplemente distorsiones de la realidad para decir lo que se pensaba. Eso mismo le ocurrió a G.W. Chesterton con El hombre que fue jueves y a muchos autores más. No solo es la inclinación que el matemático y lógico –El juego de la lógica– Carrol tenía por las niñas –que evidencian los mal pensados–, al dedicárselo a la niña Alicia Liddell, sino cada verdad absoluta que surge de su aparente falta de juicio y el papel que juegan los animales con las muchas complejidades que tiene el ser humano. Un  ejemplo de lo que vemos ahora en el país, ante los sucesos que se contraponen día con día, es esa falta de coherencia que se exhibe en uno de los capítulos finales, con el juicio con doce jurados que preside el rey y que pretenden mostrar injustamente, como algo  que “no tiene pies ni cabeza”. Es ante la presencia de la reina y el acusado, una carta de la baraja, en medio de la búsqueda distorsionada de justicia, que solo puede aparecer una orden que algunos se merecen: ¡Que les corten la cabeza! El cuento lo prefiero en imágenes multicolores  y en películas y la sonrisa solitaria del gato de Cheshire –o de Chester según la traducción– flotando misteriosa ante el  asombro de la linda Alicia. Carroll lo terminó en 1876 y se lo dedicó a todos los niños.

 

El que hace lo que debe no está obligado a más

Teresa Gil / Libros de ayer y hoy
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Algunos atribuyen al legendario código de Hammurabi la frase clásica: el que hace lo que puede, dice lo que sabe y da lo que tiene, no está obligado a más. Quizá con su hiperactividad, el presidente Andrés Manuel López Obrador quisiera haber entregado a los mexicanos algo que para algunos sería  contundente, de su ejercicio gubernamental de nueve meses. Pero aunque lo califiquen desde otras perspectivas, lo que ha ofrecido si es contundente. Es verdad, no hay noticias que rebasen las ocho columnas ni algo tan fuera de contexto que levante los gritos entre la multitud. Lo contundente lo ha hecho en estos nueve meses con un barrido colosal que ha dejado a muchos heridos –los antaño en el favor–,  que no quieren ver lo que está a la vista ¿Se vale criticar a partir de las concepciones opuestas y denigratorias, que los ancianos tengan una pensión para paliar su pobreza, que muchos sectores de la sociedad tradicionalmente desfavorecidos tengan un ingreso modesto pero permanente, que se otorguen becas a los que ofensivamente han sido  llamados ninis, porque eso no da al país en intereses? Pero dichos apoyos  revivifican a esos sectores con una pequeña esperanza a cuestas. Es como regar a aquellas pequeñas flores que por humildes no eran tomadas en cuenta en el jardín y ahora podrán dar el colorido más fino y permanente en el país.

Se limpió mucho, se está barriendo lo obsceno. La casa podrá relucir

A lo largo de estos meses –que parecen siglos por lo que hemos vivido–, AMLO recibió todo tipo de cuestionamientos, algunos falaces y ofensivos. Sus defensores, muy ingenuos y gente del pueblo no acostumbrada a la polémica, lo hicieron con  sencillez en su favor. Es importante destacar a comunicadores que pese a no coincidir, fueron justos en sus apreciaciones –acabo de leer un artículo de Jorge Zepeda Patterson de ese tipo, y he visto  unos excelentes de Federico Arreola–, ante la avalancha de la jauría que añora la carne fresca de los dineros públicos, ahora puestos a resguardo. El informe repitió mucho de lo que se ha dicho en las mañaneras –método de informar que eleva a centenares los informes si a eso vamos–, lo que se ha aportado en el camino de la austeridad –145 mil  millones de pesos–, los empleos creados –300 mil– y otros números que en su momento ya han aparecido en informaciones anteriores en medios. La deshonestidad, causa principal –ha dicho el mandatario– de la impunidad, inseguridad y violencia, ha sido el proyecto fundamental de este tiempo, además de los acuciantes problemas sociales que se van resolviendo. Quien sigue el sendero de la frase clásica, no está obligado a más, al menos con este tiempo recorrido.

Proyectos para una joven nación: Fray Servando Teresa de Mier

No es México un adolescente en tiempo, pero sí lo es en el inicio de una nueva vida. Ésta todavía no se encuentra en plenitud, pero se luchará para que nadie la obstaculice. En una de las obras que incorporó la Biblioteca del Pensamiento Legislativo y Político Mexicano (Cámara de Diputados, 2012) están algunos documentos y escritos de Fray Servando Teresa de Mier. Escritos sobre la joven nación  se refieren a las observaciones del religioso perseguido por su propia iglesia, sobre los avatares del transitar pre e independiente de México y todo lo que sucedió después de obtenida la Independencia  en 1810. Es una compleja observación de lo que pasaba en el mundo y sobre todo en América con sus libertadores y la defensa de los criollos frente al poder español, que quería seguir avasallando. Perseguido por la Inquisición, encarcelado en muchas ocasiones por sus posturas divergentes de una fe que cuestionaba, el religioso nacido en Nuevo León en 1765, es uno de los baluartes que esta editorial de la Cámara de Diputados tomó en cuenta para arribar a las leyes de Reforma y considerarlas como el origen real de nuestra nación. En momentos cruciales para México, personajes tan certeros y comprometidos como Fray Servando, son dignos de mencionar. Una nación que renace, tiende a rejuvenecer con sus nuevas propuestas y ratifica las ideas y pensamientos de grandes creadores, como el mencionado.