La vida inútil de perseguir corruptos

Teresa Gil / Libros de ayer y hoy
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Enrique Peña Nieto dice que puso un granito de arena  para un país mejor, ni a eso llegaría AMLO si se decide a perseguir corruptos. Su primera actitud, que después cambió para incluir  en una consulta si los expresidentes deben de ser juzgados, era la más acertada. Pero si hace la consulta, será la más votada de la historia, a favor. El cúmulo de corrupción que invade a este país, hace imposible buscar caso por caso para someterlo a proceso y le llevaría a AMLO todo el sexenio. Por eso los priistas más conocedores del problema, puesto que ellos lo crearon, dieron con el chivo expiatorio bíblico, vehículo para calmar  multitudes y sanar heridas. Aquellos que cayeron víctimas, Félix Barra, Jorge Díaz Serrano (desaforado) y Eugenio Méndez Docurro entre otros, calmaron los ánimos. En el caso actual de los expresidentes, existe las maraña legal, las componendas, los arreglos cupulares, la destrucción de pruebas, etcétera. En los casos claros de fraude público para robarse la Presidencia, que es uno de los actos de corrupción más graves, Carlos Salinas de Gortari y Felipe Calderón fueron aprobados por los órganos electorales a modo y nombrados formalmente presidentes. Atrás estaban la medianía de Miguel de la Madrid y el odio enfermizo contra AMLO de Vicente Fox. Las primeras boletas se quemaron y las de Felipe Calderón deben de haber seguido un trámite semejante. Nada se puede hacer. Solo queda la historia. Muchas de las negociaciones que se hicieron en este sexenio, como las de los contratos petroleros, se ventilaron a nivel público como algo legítimo y así como construyeron la Casa blanca con contrataciones oficiales, con dinero que probablemente era nuestro, todo fue expuesto como legal; los fraudes y saqueos siempre buscaron el mecanismo del derecho para cubrirse. Ante esa situación solo queda la exhibición pública, que es inútil igualmente; ellos están exhibidos desde hace tiempo y su cinismo se reproduce cada día. El ejemplo más crudo es Salinas, que se da el lujo público de amenazar usando como escudo a Maquiavelo.

Las leyes de responsabilidades de funcionarios, un pozo oscuro

 Creadas para que funcionen para los opositores, las leyes de responsabilidades de los funcionarios públicos son como aquellas que se aplicaban en el pasado y que ameritaban un jurado popular con el que solo eran juzgados, ¡los carteros! Yo recuerdo haber sido seleccionada como jurado en Hermosillo y desde luego participé para dejar libre al pobre cartero en turno. Los llamados juicios políticos, los desafueros que les aplicaron a AMLO y a René Bejarano, las investigaciones a funcionarios y empleados públicos se deslizan entre instituciones que se tiran la pelota y que después de un largo periodo le dan al inculpado la posibilidad defensa legitima desde luego que suele terminar en la nada. Mientras el ciudadano común es llevado a proceso con solo una querella ante el Ministerio Público que la turnará ya con su veredicto ante un juez penal, la parafernalia de los juicios a funcionarios públicos, en los que intervienen varias instituciones, es como un laberinto al que pocos han sido sometidos sobre todo si eran priistas. Meterse en esa maraña es perder un tiempo valioso para alguien que solo tiene seis años para tratar de recomponer al país. Los acelerados que  no recapacitan en ese tipo de cosas y se yerguen en busca de sangre y de venganza lo estamos viendo en las redes, deberían reflexionar en todos esos obstáculos creados por el sistema priista y poner énfasis en la cura de una corrupción futura, que actualmente llega hasta las raíces.

La vida inútil de Pito Pérez,  de un pícaro juzgado por la literatura

Los españoles se apoderaron de la picaresca, pero escritores mexicanos dieron un cambio a sus clasicismos y crearon, como José Rubén Romero, novelas que si bien tomaban algunas cosas de aquellas famosas aventuras de los picarillos, ofrecían aportes que eran bienvenidos en el cine tres veces con el famoso Pito Pérez, pero además era claro que Romero un alto diplomático y miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, había leído también a Pirandello. En El difunto Matías Pascual, de hecho el premio Nobel italiano plantea un  nuevo tipo de pícaro, mujeriego, sensible, culto termina dedicándose de por vida a promover la lectura en su pueblo, aunque el mexicano solo lo copió en lo mujeriego con características similares. El Pito Pérez se reproduce en las obras de Romero por antecedentes que escribió y por la segunda parte que se desarrolla en Michoacán. El pícaro es un desastre, borracho, raterillo, transa, vividor, truhan completo, que nunca encuentra su puerto moral. Pero a diferencia de los pillos que han asolado y saqueado a México era germen de una niñez en plena etapa prerrevolucionaria, de una sociedad miserable, explotadora y abusiva, como la que han creado los otros, los pícaros mayores. Romero se sirvió de sus obras para exhibir lo que era desde entonces  La vida inútil de Pito Pérez se escribió en 1938, con publicaciones diversas, Porrúa 2008, la sociedad y la política mexicanas. Me gusta la película con Manuel Medel y Katy Jurado (1944). Aquí, parte de una de las canciones que ambos cantan en ese filme:

Como que te vas
como que te vas
como que te vienes,

pero vida mía
¡como te entretienes!

Como que te vienes
como que te vienes
como que te vas,
pero vida mía
¡que borracho estás!

 

Pese a amenazas, nueva era para México

Teresa Gil / Libros de ayer y hoy
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Habrá un cambio positivo en el país. El sábado primero de diciembre, se iniciará una nueva era para México. Por primera vez desde 1917 cuando se promulgó la actual Constitución, sectores considerados de izquierda tomarán el poder. Es cierto que en la Presidencia de Lázaro Cárdenas se dio un gobierno progresista que seguía en muchos sentidos lineamientos de la izquierda y que tuvo nexos estrechos con la izquierda que encabezaba el Partido Comunista Mexicano y fue el único presidente que cesó la persecución contra sus miembros, pero un triunfo claro, masivo como el que se dio el primero de julio impulsado por sectores avanzados del país, nunca se había dado. En el caso de Cárdenas fue él como persona y un equipo que compartía sus posiciones, pero en este de 2018, fue la propia ciudadanía, el pueblo, el que hizo posible directamente el triunfo ¿Cuál será el desarrollo de este nuevo período, cuando en muchos países soplan viento de fronda con la derecha y cuando el nuevo gobierno llega abrumado ante problemas que le fueron impuestos? Tiene de entrada la presión del capital, las migraciones, el endeudamiento, la exigencia de propios que piden solución inmediata a sus asuntos, la inquina de extraños que envuelven de marañas de información la intención temprana de un descrédito. Aunque son pocos frente a su triunfo masivo, sus enemigos van en contra del proyecto. Y no hay enemigo pequeño.

Es la hora de cerrar filas, no dejarse provocar y apoyar el proyecto

La nueva Presidencia es inédita en muchos sentidos. Primero por ser la que más votos ha tenido en la época moderna, y es la que se inserta en un cambio constitucional (2014) que si bien no se aplica en el inicio –que en 2024 será el primero de octubre–, si lo es en la conclusión de sus funciones que será el 30 de septiembre, dos meses antes. En el inter con la aplicación de la revocación de mandato puede haber un cambio, aunque si se sigue la línea trazada es difícil. También es inédita en las propuestas, en la búsqueda de concitar a la población a expresarse, en el punto central de eliminar la corrupción como acción primera, en plantear un esquema del uso del Ejército para cuestiones de seguridad, a través de la Guardia Nacional, que tiene que difuminarse bien para evitar catástrofes. Sus relaciones con el  empresariado, los aparentes desvíos que le han criticado, los errores que le señalan en el extempo, son cuestiones que se restañan con los hechos. La gente que se ha distraído, los que critican como si fueran opositores ardidos, los enemigos ocultos en las propias filas, tendrán que calmarse. Es la hora de los cambios, de los sacrificios que se darán, de sorpresas, pero es la hora del pueblo y el pueblo también tiene que aprender.

Homero: El arribo a Ítaca y la gran venganza. En este caso no la habrá

Ítaca es símbolo del regreso, aunque no haya sido una ciudad real, ni se haya estado en ella. Es el anhelo de los que después de luchar y defenderse ante los peligros de la vida, se asientan arropados por el amor y la fidelidad, empiezan la construcción del entorno y algunos planean sus venganzas. Homero al que los historiadores sitúan entre los siglos X y X1 aC, va madurando después de la agotadora toma de Troya y construye a un héroe portentoso Ulises (Odiseo), que representa todos los símbolos que evidenciaban los mitos. Ulises, se sostiene en la introducción de La odisea (Edivisión, Compañía Editorial SA, 1999, impreso en España), “representa el juicio certero, la decisión inteligente, la prudencia en la conducción de sus actos y la astucia para salir de los problemas”. Tras muchos años y larga travesía, en la que el héroe entre los más extraños personajes y los hechos más singulares, con traiciones, zancadillas, amenazas que salva con su astucia llega al puerto de Ítaca, su patria, “donde los perros al verlo no ladraron”, planea su cruel venganza contra los que presionaban a su esposa. El símil que nos conduce ahora, en México, a la disyuntiva de venganza de las ofensas o reconstruir al gran país, es la presión que enfrenta AMLO en sus propios seguidores. Él ha dicho que  no, pero lo someterá a consulta en marzo y lo más probable es que la gente diga que sí. Frente a una Ítaca que ofrece tantas perspectivas, será un desatino si se aplica.