El clero a la defensiva por la pederastia

Teresa Gil / Libros de ayer y hoy
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Al parecer la campaña se ha generalizado, ya no solo lo es de los 16 países (encabezados por Estados Unidos) que más han sido agredidos por la pederastia clerical; los que como Australia registran 4 mil 440 víctimas de pederastia cometidas por curas, que engloban a mil 880 sacerdotes y se investiga a un millar de iglesias. Ahora se suman muchos países para pedir el freno a una iglesia que sigue tolerando la agresión a niños y adolescentes. Como respuesta, el clero ha reaccionado sacando la espada, como lo hizo el papa Francisco ante las acusaciones en Chile, en una actitud de la que después se arrepintió. Y ahora lo secunda un cardenal mexicano, el prelado de Xalapa, Sergio Obeso Rivera, un hombre que ha sido poco dado a los escándalos, de trato correcto, centrado, de gran diferencia con aquellos como Alamilla y Pérez Gil que hacían trinca con Jerónimo Prigione. Obeso devuelve lo que él considera ofensa, señalando los pecados de los demás “que tienen cola que les pisen”, sabedor de que su iglesia nos involucró a todos en un pecado original, sobre el que no fuimos consultados. Todos somos pecadores, pues. La defenestración del país teocrático se agudiza no solo por los abusos sexuales. En el país del norte se informa que 300 sacerdotes quedaron signados como pederastas después de una investigación, pero al mismo tiempo en el caso del aborto rechazado por el Legislativo conservador en Argentina, miles que pueden llegar a millones, han renunciado a la Iglesia católica. Su conservadurismo, su cerrazón ante el cambio de los tiempos, su enclaustramiento medieval, están llevando a la Iglesia católica a niveles de descrédito nunca vistos. Algunos altos prelados se aferran a la frase que usaba Norberto Rivera al decir que “solo es un complot”, y señalan que es una campaña para impedir que esa institución siga dando su doctrina. Algo tienen que decir.

El papa Francisco no ha hecho nada: BBC y Alberto Athié

En el oscuro panorama frente al que mantiene una posición ambigua aunque el Papa se manifieste dolorido de la situación, el Vaticano está en una encrucijada. Lo advierten la ONU a través de medios como la BBC de Londres. En su momento el papa Benedicto XVI expulsó a 400 sacerdotes, pero en la actualidad es menos la cifra investigada. Desde 2014 cuando presentó una demanda contra el entonces primado de México Norberto Rivera, el exsacerdote Alberto Athié ya hablaba de más de 500 niños violados en México sin que el Vaticano y la Conferencia Episcopal Mexicana –menos las autoridades regulares, dieran respuestas convincentes. Un solo sacerdote Gerardo Silvestre fue cambiado 7 veces de sede para protegerlo; “es un complot contra nosotros”, le repitió Rivera cuando fue a denunciar casos concretos. Activista y defensor de los agredidos en pederastia, el padre Athié sigue con su lucha y ha reconocido que el tema no es nuevo y que la Iglesia no se puede hacer la que ignoraba el hecho: desde 1922 el papa Pío X1 trató el tema y Juan XXIII tomó conciencia de él en el Concilio Vaticano II.

El hombre de los santos y la reivindicación de un culto verdadero

Escritor y cineasta, multipremiado en ambas actividades, el español Jesús Fernández Santos, rescató en su novela El hombre de los santos (Bruguera, 1981) la sencillez del verdadero creyente a través de un arte, la restauración de imágenes. Como muchos párrocos y religiosos que en el mundo ofrendan su vida en aras de una creencia, don Antonio el pintor y restaurador de la novela, también dedica décadas de su vida a hermosear altares, a resanar murales y a repintar vitrales. Siempre subido en una escalera, callado, pensativo, raspa paredes y pega con una resina creada por él, la veleidad de los santos. El hombre de los santos lo llaman a donde va, en una narrativa de las más poéticas que ha dado la época en la que se fraguó el escrito, 1969, cuando ganó el premio de la crítica. España y sus pueblos son descritos con una belleza que se hermana a la mano hábil del restaurador y a la tristeza que se desprende de su vida solitaria. Con su trabajo, dicen sus editores, rescata el rostro de España, de los pueblos y también el suyo “en una épica del amor y la soledad”. Como cineasta, Fernández Santos ganó la Bienal de Venecia con su filme El Greco y el Riccio D' Oro de la televisión italiana con el filme Elogio y nostalgia de Toledo.

 

 

Adultos mayores: Violencia, desigualdad y demagogia

Teresa Gil / Libros de ayer y hoy
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Se agudiza la violencia contra las personas de la tercera edad y hay miles de denuncias que de acuerdo al Instituto para la Atención de los Adultos Mayores, se concentra primordialmente en cuestiones sicológicas. Por otra parte, en la Ciudad de México –y se extiende a otras ciudades del país–, hay adultos mayores que solicitaron su pensión alimentaria desde hace tres años –a la que tienen derecho de acuerdo a ocho normas diferentes– y no la han recibido. Cuestiones presupuestarias es la respuesta oficial. Curados en salud, lo han subido a reglas que han creado, pero la ley es la ley y la aplicación de un derecho no puede ser sometido a selección, menos si a otros en las mismas condiciones se les está aplicando. De acuerdo al calendario de la ONU 1982, el Día del Adulto Mayor fue fijado el 28 de agosto de cada año. Pero aquí las fanfarrias empezaron a sonar desde hace algunos días. El adulto mayor es un elemento indispensable para los políticos, más cuando descubrieron su magia de estimular la imagen del funcionario en turno. En México hay alrededor de 14 millones de personas mayores de 60 años, que de acuerdo a la clasificación internacional para los países pobres, son considerados adultos mayores. En los países ricos esa categoría se fija a partir de los 65 años. Incluir a esas personas en los programas de gobierno puede rebasar las de cualquier otra edad –a excepción quizá de los infantes–, por todo lo que la asistencia social ha diseñado para ellos, pensión alimentaria, salud especializada, deporte, cultura, distracción, empleos, viajes turísticos, ventas empresariales con descuentos, refugios, etcétera. Todo es redituable. A grandes rasgos parecería un paraíso, pero no lo es, sobre todo para las mujeres que son las más afectadas por la violencia familiar y la explotación en labores del hogar. De los adultos mayores que tienen pensión por trabajo, el 71.6 por ciento son hombres, en tanto que las mujeres jubiladas representan el 26 por ciento. La pensión alimentaria que les toca a estas últimas, no equilibra lo que ambos sexos reciben. Debería de haber, aparte, otra pensión por trabajo casero. En los hogares se ve que pese a la edad, mientras las ancianas siguen laborando en un porcentaje de 62.7 por ciento, los hombres lo hacen ¡3.7 por ciento! Son datos oficiales.

No hay dinero para todos los viejos; para los lujos sí

En la capital están pensionados 525 mil adultos mayores de 68 años, de los cuales 62 por ciento son mujeres y 38 por ciento son hombres. De acuerdo a José Ramón Amieva, actual jefe de gobierno los 7 mil 586 millones 460 mil pesos de presupuesto para esas pensiones, no alcanzan para cubrir todas las que están pendientes. ¿Y de dónde pensaba sacar dinero Miguel Ángel Mancera para levantar el memorial de los sismos que fue parado abruptamente ante las protestas? ¿Del dinero de las pensiones –como lo hicieron con el dinero de las afores en el aeropuerto– o de los fondos para damnificados de los sismos? Para el memorial se iban a invertir 14 millones de pesos, pero había otros rubros, gastos innecesarios que distraían el presupuesto de la capital. En el inicio de su campaña, la ahora jefa electa de la Ciudad de México Claudia Sheinbaum, se refirió a un ahorro de 25 mil millones de pesos que Mancera invirtió en sus seis años de gobierno al crear 500 puestos de alto nivel. Mencionó otros ahorros similares que serán destinados a promoción de programas sociales, en los que estarán probablemente el pago de pensiones a adultos mayores y otros beneficios para ese sector.

Escrito privado del Silva Herzog cardenista. Homenaje a un gran viejo

Ochenta y ocho años tenía don Jesús Silva Herzog, cuando me dio una entrevista que publicó en un suplemento sobre la Expropiación Petrolera, el diario Uno más Uno en marzo de 1980. Él fue uno de los promotores de esa expropiación como asesor de Lázaro Cárdenas. Me acompañaba el economista Luis Ángeles, jefe por entonces de la sección económica de ese diario. Nos sentíamos ambos, como si fuéramos parte de la historia. Casi ciego, con un permanente sentido del humor, don Jesús nos recibió a ambos, nos contó anécdotas y en la entrevista habló de los avatares de aquel suceso histórico. Después nos regaló su libro De lo dicho y de lo escrito en el que se reúnen conferencias que dio sobre La cuestión de la tierra, La cuestión del petróleo, ensayos publicados en diversos medios y artículos con opiniones sobre la Revolución mexicana como hecho histórico y 50 años después, así como del porfirismo y el neoporfirismo al que él coloca a partir de Manuel Ávila Camacho, se consolida con Miguel Alemán Valdés y llega hasta Gustavo Díaz Ordaz, según su opinión. Al respecto sostiene: “Las fallas del neoporfirismo fueron fundamentalmente las mismas, o casi las mismas que las del porfirismo: la concentración del capital en pocas manos, el otorgamiento de facilidades a la inversión directa de empresas extranjeras sin ninguna reglamentación y la distribución injusta, terriblemente injusta de la distribución del ingreso nacional, como si no hubiera habido una revolución cruenta que costara un millón de vidas humanas, por la guerra, la peste y el hambre”. El libro es una edición privada de 1977 no sujeta al público y al calce me puso una firma –también histórica–, que se diluyó por su ceguera, en un complejo garabato. Firma ilegible, con rayas de ida y vuelta que ahí está, como testigo de la historia. Me gustaría donar el libro a su familia.