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El
gesticulador, crítica a la impunidad
Héctor
Cortés Martínez
hecomartin@yahoo.com.mx
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Obra cumbre de Rodolfo Usigli * Invita a reflexionar y cambiar
de actitud * Altos índices de corrupción en
México: Antonio Crestani
Aunque
fue escrita en 1938 por el gran poeta, dramaturgo y diplomático
Rodolfo Usigli (1905-1979), constituía una dura crítica
al régimen revolucionario y a la corrupción
de esa época, por lo que fue censurada por el gobierno
en 1947, luego de estrenarse en el Palacio de las Bellas Artes;
la obra El gesticulador se mantiene vigente porque
"el texto representa el pasado y el presente de México",
afirma a
su director escénico Antonio Crestani.
De acuerdo al director teatral, la obra de Usigli (considerado
el padre del teatro mexicano moderno y autor de obras polémicas
como Corona de sombra, Corona de luz, Corona de fuego y
Conversación desesperada) invita a una profunda
reflexión ética y moral ante los elevados índices
de corrupción e impunidad que vive el país,
pero también representa "a los héroes sobre
los que se ha construido nuestra historia y a los mexicanos
que somos actualmente, capaces de engañar y verlo con
mucha simpatía, sin darnos cuenta del gravísimo
daño al que nos ha llevado esta conducta".
De igual modo, Crestani alerta que es necesario tomar conciencia,
ya que nuestro país pide a gritos un cambio de conducta,
"no sólo de nuestra clase política, aunque
la obra está centrada en una crítica a ésta,
sino también en el núcleo familiar, en cada
uno de sus integrantes".
En la trama original, la obra narra la historia de César
Rubio (personificado por el actor Juan Ferrara), quien es
un profesor de historia que harto de su vida pobre en la ciudad
de México, decide mudarse junto con su familia a su
tierra natal para buscar mejor suerte en la política
pero, por una extraña coincidencia, el investigador
estadunidense, Oliver Bolton, lo confunde con un general revolucionario
de igual nombre, y decide suplantar a dicho militar, convirtiéndose
en un impostor de héroe y aspirante a gobernador.
Crestani señaló que esta obra montada hace 31
años, no obstante ser una de las más leídas,
fue respetada cabalmente en su texto y el lenguaje original,
"solamente se realizó un cambio importante en
el orden que se presentan los hechos, para darle más
dinamismo a la puesta en escena.
"Aunque en teatro se suele representar una ficción,
la obra tiene muchos toques de realidad, pues se tratan elementos
de la actual clase política. Está íntimamente
ligado con los problemas de la corrupción, violencia
e impunidad", afirma su director.
Sobre el personaje de la obra, Juan Carlos Bonet, productor
de la puesta en escena afirma: "Es el estereotipo del
político mexicano posterior a la Revolución,
pero es ahí donde Usigli pone el dedo en la yaga, al
señalar que todos nos adaptamos a la personalidad que
nos conviene y no es lo mejor".
El nuevo montaje de El gesticulador, que contiene un
lenguaje sumamente ágil y cautivador, coincide con
el centenario de la Revolución mexicana y la apertura
del recién inaugurado Foro Cultural Chapultepec, donde
se presenta (Mariano Escobedo 665, colonia Anzures. Informes
al 52 50 65 69). Cuenta con las actuaciones de Juan Ferrara,
Joaquín Garrido, Verónica Langer, Julián
Pastor, Jorge Ávalos, Irineo Álvarez, Damayanti
Quintanar, Jorge María Mantilla, Fernando Banda y Aldo
Verastegui. Tiene funciones los viernes a las 20:30 horas,
sábados a las 18 y 20:30 horas y domingos a las 13
y 17:30 horas.
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