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Incumple
la Secretaría de Salud
Muy reconocida
Aída (Mendoza Flores): A todo este real y cruento análisis
-El derecho a la salud, negado por la pobreza y la falta de
voluntad política del gobierno. Forum 182, X-08, pp.
12-14--, agrégale, la falta de planeación o
perversidad en la inversión. Para ser más claros,
Te doy dos ejemplos:
1. El Hospital Regional de "Alta Especialidad"
de la Península de Yucatán. Según oficio
número COSATRA/113/063/2008 de 18 de junio de este
año, luego de varias auditorías a los estados
financieros del 2007, con relación a un inmueble que
costó más de 100 millones de pesos, los que
intervienen en el ejercicio de revisión y transparencia,
concluyen: "Finalmente con base en el dictamen emitido
por el despacho de auditores externos, que se abstiene de
opinar y tomando en consideración los comentarios vertido
en el informe, se sugiere a esa H. Junta de Gobierno (la del
hospital en ciernes), no aprobar los estados financieros por
el periodo 01 de enero a 31 de diciembre del 2007 del Hospital
Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán".
So what? diría el gabacho ¿Te puedes imaginar
lo que se habría podido hacer invirtiendo esos casi
130 millones más lo que ha costado la operación
en un edificio, sin especialistas y sin cumplir su misión,
si esa lanota se hubiera aplicado a fortalecer las clínicas
rurales?
2. El asunto de las quemaduras. En ese mismo año,
se aprobó un presupuesto de otra millonada (800 millones)
y pretenden 400 para éste, para construir un centro
de "investigación para quemados" en el DF.
Detrás del proyecto está la fuerza mediática
que ha puesto en la "agenda informativa" un problema
de salud que en el 2007 afectó a 109,479 mexicanos
(incluidos niños y adultos). No quiere decir que el
0.01% de la población deba ser excluida de la atención,
pero el problema de las quemaduras es más importante
por la calidad que por la cantidad. En el país hay
camas suficientes para atender a estos pacientes. Gastar en
una cama es un desperdicio. Mientras ellos quieren 400 millones
para este errónea inversión en el 2008, el Instituto
para la Atención Integral del Niño Quemado -con
23 años de experiencia- y con sólo el 0.03%
(léase 10 millones), podría resolver el 29%
del problema (esto es el universo de menores de 14 años
en el 2007).
Decir esto, con cifras reales y experiencia de 25 años,
nos ha costado el incumplimiento unilateral de un convenio
vigente suscrito por la Secretaría de Salud en el año
2000, la exclusión de las reuniones de supuesta participación
de la sociedad civil, para dicho proyecto y el bloqueo perverso
al hospital que con el esfuerzo de las sociedad civil, se
inauguró en 1995, que si a alguien beneficia es a los
niños quemados. (Incluso a los que regresan del extranjero
con unos tratamientos que dan pena por decir lo menos). Cuestión
de derechos humanos, de equidad, y de exclusión por
razones de género, origen, ejercicio de la libertad
de expresión y tantas otras que dan un claro ejemplo
de por qué estamos como estamos.
Lic.
Lilia Cisneros Luján
escritora y fundadora en 1983 del Instituto
para la Atención Integral del Niño Quemado
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