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Cultura
en Guatemala
Carlos
Cáceres R.
ccaceresr@prodigy.net.mx
Diferentes
grupos sociales entienden por cultura la capacidad humana
para crear arte y ciencia, para otros es acumulación
de conocimientos y señalan a una persona como culta
cuando posee amplia información sobre determinados
temas. No faltan quienes rechazan la cultura por considerarla
un rasgo de clase social ajena a la suya y algunos la ven
como movilidad social; sin embargo, puede afirmarse que la
cultura guatemalteca integra la concepción de sociedad
y mundo. También se refiere a las relaciones sociales
y económicas de hombres y mujeres, así como
a su producción material, espiritual y artística.
En términos generales, la cultura en Guatemala se constituye
con los valores morales, estéticos e intelectuales
que le dan coherencia a su sociedad.
Los guatemaltecos establecen relaciones por medio de la cultura,
poseen un acervo acumulativo de símbolos verbales y
significados, así como valores estéticos e intelectuales
y, a través de éstos, se expresa su cultura,
es decir, la suma integrada de conductas que aprenden y comparten.
Utilizando su raciocinio difunden su cultura transmitiendo
experiencias y conocimientos de una generación a otra.
En la cultura se establecen diferentes formas de sensibilidad
social, creación de arte, presencia de diversos valores,
libre desarrollo de la ciencia y tecnología, el conocimiento
emanado de la filosofía, respeto a las religiones y
permanente flujo de tendencias y conceptos. Esa moderna cultura
nacional es la síntesis de varias culturas en el espacio
y escala social, ligadas unas a otras.
La presencia de elementos culturales en la familia, trabajo
y organización social, señala la necesidad de
respetar las tradiciones establecidas y empeños innovadores
provenientes de una sociedad que reclama democracia política
y participación ciudadana, ubicando a la cultura como
práctica de orden social para profundizar la libertad.
El antropólogo guatemalteco Joaquín Noval definió
la cultura como "(
) el modo de vida de los miembros
de cualquier sociedad humana particular, que se manifiesta
en sus hábitos de acción y de pensamiento aprendidos.
Tales hábitos son compartidos por muchos individuos
en el seno de la sociedad. Los productos de la actividad mental
y física de los miembros de la sociedad, si forman
parte de la vida diaria, también forman parte de la
cultura".
La cultura es, entonces, la manera total como vive la sociedad
guatemalteca. Con base a este criterio, el desarrollo de la
cultura popular anula criterios referentes a ubicarla como
alternativa, folclórica y, mucho menos, catalogarla
como popular ingenua. Se localizan en guatemaltecos acciones
colectivas y de carácter individual, sustentadas en
la realidad política y socioeconómica de su
país. Asimismo, difunden modelos de identificación
por medio de una comunicación activa generando diversas
opiniones y símbolos.
Los hombres inmersos en la cultura popular crean y desarrollan
sus respuestas. Este aspecto significa elaborar expresiones
de arte según sus costumbres, mantener sus rituales
y tener expresiones narrativas y musicales. Estos factores
tienen su origen en tradiciones o acontecimientos recientes
que se sustentan en hechos reales o no y, en términos
generales, pueden ser transmitidos por medio oral. Por esta
razón la UNESCO señala: "La cultura tradicional
y popular es el conjunto de creaciones que emanan de una comunidad
cultural fundadas en la tradición, expresadas por un
grupo o por individuos y que reconocidamente responden a las
expectativas de la comunidad en cuanto expresión de
su identidad cultural y social; las normas y los valores se
transmiten oralmente, por imitación o de otras maneras.
Sus formas comprenden, entre otras, la lengua, la literatura,
la música, la danza, los juegos, la mitología,
los ritos, las costumbres, las artesanías, la arquitectura
y otras artes". La cultura popular incorpora el conocimiento
de diferentes formas de la vida social.
En el caso de Guatemala, no es posible desvincular la cultura
popular de la acción política. La desigualdad
social imperante en el país lo determina. La emigración
campo-ciudad provocada por el conflicto armado interno y sus
implicaciones de violencia junto a la persistente crisis económica,
permitió la ampliación de capas populares en
la capital guatemalteca. Esta situación originó
cambios socioeconómicos, pero continuaron sus formas
de identidad comunitaria por la exposición cotidiana
de sus tradiciones.
Considerando la pluriculturalidad de la nación guatemalteca,
es conveniente trazar una política de desarrollo cultural
con una agenda que otorgue participación a los diferentes
grupos de la sociedad civil en la definición y financiamiento
de proyectos culturales, así como fortalecer a las
instituciones del Estado que tienen la responsabilidad de
impulsar la cultura; de igual manera, en el proceso educativo
nacional se hace necesario promover la investigación
cultural, impulsar la industria editorial, difusión
de libros y lectura, por su importancia como ejes de cambio
social.
La presencia de la cultura en la familia, trabajo y organización
social, señalan la necesidad de establecer una moderna
política cultural para coordinar la creación
y conservación de productos culturales. Es importante
fortalecer su presencia respetando las tradiciones establecidas
y empeños innovadores provenientes de una sociedad
que hoy, en Guatemala, reclama democracia política
y participación ciudadana ubicando la cultura como
práctica de orden social para profundizar la libertad.
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