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Ofelia
o la madre muerta, una tragedia moderna sobre la bulimia
y la anorexia
Héctor
Cortés Martínez
hecomartin@yahoo.com.mx
Actualmente
en México existen 5 millones de personas que, por problemas
emocionales, sufren de bulimia o anorexia, y aunque de esta
cifra solamente 500 mil son hombres los que la padecen, el
15 por ciento del total de estos enfermos mueren. Por ello,
Guillermo Tamborrel Suárez, presidente de la Comisión
de Atención de Grupos Vulnerables del Senado de la
República, alertó que si el gobierno no toma
acciones prontas, estos males podrían convertirse en
una verdadera pandemia.
Precisamente, la bulimia (trastorno mental por el cual un
enfermo después de ingerir grandes cantidades de comida,
sufre culpabilidad y se provoca el vomito o ayunos prolongados,
afectando su salud) y la anorexia (trastorno de la conducta
alimentaria inicialmente voluntaria, que conduce a prolongados
períodos de inanición y a una gran pérdida
de peso provocada por el enfermo) son los temas abordados
en Ofelia o la madre muerta, bajo la dirección
de María Morett.
Para la directora teatral la obra escrita por el dramaturgo
y psiquiatra chileno, Marco Antonio de la Parra, a partir
de Hamlet, de William Shakespeare, es una reflexión
para hablar de una tragedia moderna, principalmente entre
jóvenes, como son la anorexia y la bulimia, además
del abuso psicológico y la ambición de poder
"aunque son crudos (los temas), es una puesta poética
donde utilizamos a personajes de Shakespeare y los actores
realizaron un intenso trabajo emocional interno y de campo.
La historia de la obra que se verifica en una clínica
mental, es enriquecida por varios recursos visuales y sonoros
en escena, mismos que dan la pauta a los tiempos y los ambientes
psicológicos de la trama, tal es el caso del canto
en vivo de sopranos (Nadia Ortega y Gabriela Miranda, que
interpretan arias de Haendel, Vivaldi y Purcell, entre otros)
y la iluminación.
Ofelia y Agua son los personajes sobre los que
recae de forma directa y brutal el abuso psicológico
y físico al que son sometidos niños y adolescentes
que han tenido la suerte de vivir en una sociedad donde domina
el placer y el dinero, "pero también la tortura
del sexo, las drogas, la muerte y el asesinato", afirma
quien fuera alumna del maestro y dramaturgo Julio Castillo.
Ofelia se rehúsa a comer, hablar, ser atendida y rehabilitada
por su anorexia, por lo que sus tíos deciden recluirla
en un nosocomio, pero realmente tratan de encubrir los asesinatos
de su madre y hermano, razón por la que ella intenta
fugarse de su realidad, a través del suicidio.
Así, María Morett sostiene que dicha tragedia
no es más que el reflejo de la sociedad contemporánea
en la que se han establecido ciertos cánones de belleza
para ser aceptados por la comunidad, sumado a la rebeldía
propia de los adolescentes, "en la obra hay una escena
donde, aunque pareciera romántico, el agua es utilizada
para metaforizar el regreso al vientre materno y para limpiar
y purificar al ser femenino, pero de la contaminación
y la corrupción, que es el reflejo se nuestra sociedad
actual".
Actúan Guillermo Henry, Surya McGregor, Mario Balandra,
Acoyani Guzmán, Imelda Castro, Eduardo Cervantes y
Rogelio Montes. Funciones los jueves y viernes a las 20 horas,
sábados a las 19 horas y domingos a las 18 horas en
el teatro El Granero, del Centro Cultural del Bosque, ubicado
en Reforma y Campo Marte sin número, colonia Chapultepec
Polanco, teléfono 52 80 87 71.
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