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Amenazada,
la libertad de expresión
Nelly
Olivos
nelly24olivos@yahoo.com.mx
* Negro
resultó 2008 * Asesinatos y atentados a la orden del
día * También agresiones físicas, exilio
y amenazas * Juan de Dios Castro dictamina desde la PGR quien
es informador * Advierte Gerardo Priego Tapia que antes de
que termine el año van a "matar a cinco más"
* Campaña Permanente por la Protección a Periodistas
"Te hace daño no saber"
Aunque
la libertad de expresión y el derecho a la información
son elementos básicos en todo régimen que se
diga democrático, el 2008 ha resultado un negro año
para el periodismo mexicano. Los periodistas y medios de comunicación
jugamos un papel primordial en la formación de la opinión
pública. Sin embargo, a lo largo de este año
los comunicadores enfrentaron un sinfín de limitantes
que abarcan desde amenazas y agresiones físicas hasta
la desaparición y exilio.
A principios de la administración foxista se registraron
en mayor medida casos de demandas, amenazas de demandas y
citas a comparecer para que los reporteros revelaran sus fuentes
de información, estos hechos significan actos que pueden
inhibir el ejercicio periodístico. Pero el Ministerio
Público ha dejado de ser la principal "herramienta"
para inhibir la labor periodística, de nueva cuenta
los asesinatos y atentados contra comunicadores vuelven a
estar a la orden del día generando un sentimiento de
indefensión y temor, inclusive para denunciar los agravios.
En los primeros meses del próximo año las organizaciones
encargadas de monitorear las agresiones a periodistas y medios
de comunicación presentarán sus respectivos
informes y, hasta el momento, el panorama no parece ser positivo.
Las cifras, que manejen cada institución, serán
variables de acuerdo a la metodología empleada por
cada instancia. Pero en lo que coincidirán será
en que muy pocos casos han sido esclarecidos, es decir, en
el nivel de impunidad que caracteriza los crímenes
cometidos contra periodistas y medios de comunicación.
Polémicos
asesinatos
En
abril fueron asesinadas Teresa Bautista Merino y Felícitas
Martínez Sánchez, locutoras de la radio comunitaria
La voz que rompe el silencio en Oaxaca. De inmediato
las autoridades señalaron que ellas no eran periodistas,
aunque la labor informativa que llevaban a cabo en su comunidad
las respaldaba.
Durante la reunión que la Misión Internacional
de Documentación sobre Ataques en contra de Periodistas
y Medios de Comunicación sostuvo con Juan de Dios Castro,
subprocurador de Derechos Humanos de la Procuraduría
General de la República (PGR), éste negó
que las locutoras asesinadas fueran consideradas periodistas,
pues no contaban con un contrato laboral que avalara su trabajo
periodístico.
Aleida Calleja, vicepresidenta de la Asociación Mundial
de Radios Comunitarias (Amarc) -una de las 13 organizaciones
que conformaron esta misión- le explicó al funcionario
que no era necesario estar avalado por una credencial o un
contrato laboral. (¿Cuántos periodistas trabajan
en este país sólo con un acuerdo verbal sin
tener acceso a los derechos laborales básicos?) La
respuesta del funcionario fue contundente: "Usted es
enemiga del Estado", sentenció Juan de Dios Castro.
La insistencia de Aleida Calleja para que la labor periodística
de Teresa Bautista Merino y Felícitas Martínez
Sánchez fuera reconocida por las autoridades tiene
como trasfondo que las investigaciones del asesinato estuvieran
a cargo de la PGR, específicamente por la Fiscalía
Especializada para la Atención de Delitos Cometidos
contra Periodistas.
Para reafirmar la labor periodística de Teresa Bautista
Merino y Felícitas Martínez Sánchez,
el Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo decidió
otorgar a las comunicadoras el premio en la categoría
de Orientación a la Sociedad a título póstumo.
Las autoridades se han concentrado en tratar de definir quién
es periodista. Otra muestra de este asunto lo protagonizó
de nueva cuenta el subprocurador de Derechos Humanos de la
PGR, Juan de Dios Castro, cuando señaló que
Brad Will, comunicador independiente asesinado en Oaxaca en
2006, no era periodista pues ingresó al país
sin documentos migratorios que avalaran su labor profesional.
Entró al país con una visa de turista, manifestó
el funcionario.
Federalizar
delitos
En
septiembre la Comisión Especial para el Seguimiento
a las Agresiones a Periodistas y Medios de Comunicación
de la Cámara de Diputados realizó el Foro
de discusión sobre la federalización de delitos
contra periodistas, que se centró en definir quiénes
son o no periodistas.
En este contexto se llevo a cabo el Primer Encuentro por la
Defensa de los Periodistas, convocado por Rogelio Hernández
y José Reveles, periodistas de larga trayectoria. Las
discusiones en dicho evento se concentraron en la federalización
de los delitos cometidos contra periodistas y en definir quién
es un periodista.
Los participantes se mostraron renuentes a reconocer la labor
periodística de aquellos que sin tener estudios en
la materia realizan actividades periodísticas como
columnistas y articulistas, o en los casos de los llamados
"reporteros ciudadanos" que gracias a los avances
tecnológicos registran y transmiten acontecimientos
noticiosos o denuncias y que tienen cabida en las páginas
web de los medios de comunicación.
Son diversas las iniciativas que se han presentado para federalizar
los delitos contra periodistas sin que hasta el momento se
tenga claro cuando se podrá legislar en la materia.
En el tema de la legislación se han presentado otros
proyectos como la iniciativa del senador perredista Carlos
Sotelo García para crear la Comisión para la
Libertad y Derechos de los Periodistas en el Senado de la
República, cuyo objetivo no será dar seguimiento
a las agresiones contra periodistas, sino "desarrollar
y promover acciones legislativas que fortalezcan el marco
constitucional y de la legislación secundaria, para
garantizar el libre ejercicio de la libertad de expresión,
asegurar y ampliar el uso de los medios de comunicación
para fines sociales, culturales y públicos, así
como mecanismos para hacer efectivas las condiciones salariales,
de salud, de seguridad y de asociación para la defensa
de los intereses de quienes trabajan en la comunicación."
¿Acaso el problema de la impunidad en los agravios
contra periodistas se debe a falta de leyes? La iniciativa
del senador Sotelo tiene un punto a su favor, el asunto de
las condiciones laborales de los periodistas, pero ése
es tema para otro reportaje.
Regresando al tema de la legislación, se presentó
una propuesta para modificar el Código Penal de Coahuila
para castigar hasta con 60 años de prisión y
considerar delito grave, sin derecho a libertad bajo fianza,
el homicidio contra periodistas cometido a consecuencia de
su profesión.
Esta iniciativa mereció emitir un punto de acuerdo
de los diputados coahuilenses para exhortar a las legislaturas
de los estados a endurecer las penas para quienes asesinen
a periodistas. Una acción bastante noble, pero que
no servirá de nada si no se detienen a los responsables
y el trabajo de las autoridades se centra en descalificar
el trabajo periodístico de los afectados como en el
caso de Jesús Lemus Barajas, director del diario El
Tiempo, con sede en Michoacán.
Lemus Barajas fue detenido el 7 de mayo, cuando investigaba
las rutas del narcotráfico en la entidad. De acuerdo
a un comunicado de Reporteros Sin Fronteras (RSF) las acusaciones
sobre delincuencia organizada que pesan sobre el comunicador
son débiles debido a que no se han presentado pruebas
materiales que demuestren la culpabilidad del periodista.
Otro caso lo constituye la detención del reportero
Roberto Tepepexteco Hipólito, del periódico
El Debate de los Calentanos que se edita en Guerrero,
quien al cubrir un enfrentamiento armado entre narcotraficantes
en Arcelia, Guerrero, fue secuestrado por delincuentes que
intentaban huir. Luego de ser abandonado por los presuntos
narcotraficantes, el reportero solicitó ayuda a un
convoy militar y fue requerido como "testigo" por
la PGR.
Un comunicado de la dependencia federal, con fecha del 9 de
septiembre, da cuenta que Roberto Tepepexteco fue acusado
de los delitos de delincuencia organizada, acopio de armas,
violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos,
portación de armas de uso exclusivo del Ejército,
Armada y Fuerza Aérea, y posesión de cartuchos.
Todo ello sin tomar en cuenta los 15 años de ejercicio
periodístico de Roberto Tepepextco Hipólito
en El Debate de los Calentanos.
Las
acciones
El
reciente homicidio del reportero Armando Rodríguez
Carreón de El Diario, con sede en Ciudad Juárez,
Chihuahua, desencadenó una serie de amenazas contra
comunicadores que desembocó en la solicitud de asilo
político a Estados Unidos de varios comunicadores y
al uso de chalecos antibalas por parte de reporteros de la
entidad.
Con fecha del 20 de noviembre, un nuevo comunicado de RSF
dio cuenta de los casos de solicitud de asilo por parte de
periodistas, comenzando con Jorge Luis Aguirre, director del
diario electrónico La Polaka, quien fue amenazado
de muerte cuando se dirigía al funeral de Armando Rodríguez,
por lo que decidió autoexiliarse en el vecino país
del norte.
Anteriormente, Emilio Gutiérrez Soto, corresponsal
del periódico El Diario del Noroeste con sede
en Chihuahua, decidió solicitar asilo político
luego de recibir amenazas de muerte. Aunque se mantiene en
un centro de detención de Estados Unidos, pues intentó
ingresar de manera ilegal a ese país y no será
sino hasta marzo del próximo año cuando se lleve
a cabo la audiencia donde exponga su solicitud de asilo.
Ante el contexto de violencia y presión en la que los
comunicadores realizan su trabajo y ante las débiles
acciones llevadas a cabo por las autoridades, las organizaciones
defensoras y promotoras de la libertad de expresión
planean concientizar a la población mediante la Campaña
Permanente por la Protección a Periodistas "Te
hace daño no saber", misma que comenzará
formalmente a principios del próximo año, cuyo
objetivo será "disminuir los riesgos y peligro
de los periodistas".
Objetivo difícil de lograr ante el panorama oscuro
que impera en nuestro país en materia de libertad de
expresión, situación que parece empeorar aún
más, luego de las declaraciones del presidente de la
Comisión Especial para el Seguimiento a las Agresiones
contra Periodistas y Medios de Comunicación, diputado
Gerardo Priego Tapia, al sostener que antes de que termine
el año van a "matar a cinco periodistas más",
declaración temeraria, pero que está sostenida
en las escalofriantes cifras de agravios contra comunicadores
que se registran.
Parece ser que sólo queda preguntarnos ¿quiénes
serán los siguientes?
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