Diciembre de 2008
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Las izquierdas en julio de 2009

Patricio Cortés
pcortesc@yahoo.com.mx

* No habrá desastre electoral: Francisco Reveles * "La derecha y los intereses creados" las dividen, asegura Yeidckol Polevnsky * Existen las condiciones para repetir los triunfos: Ramírez Cuéllar * Afirma Cantú Garza que el polo de las izquierdas va por la tercera parte de los escaños

De cara a las elecciones intermedias, nos encontramos con las izquierdas fragmentadas donde su principal representante electoral, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), llega tras un proceso interno lleno de irregularidades que dejó una dirigencia cuya legitimidad es cuestionada, misma que a su vez se encuentra distanciada del principal líder y receptor de votos Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
El Partido del Trabajo (PT) y Convergencia han anunciado que irán a la contienda del 2009 sin el PRD, con el que formaron alianza electoral en 2006 y luego legislativa, a través del Frente Amplio Progresista (FAP).
A esto habría que sumar la confusión ideológica que impera en los mexicanos donde el grueso de la población sabe poco de las asimetrías políticas. El finado politólogo Carlos Sirvent hace unos cuantos meses me comentó: "La izquierda trata de parecer cada vez menos izquierda y la derecha quiere parecer cada vez menos derecha. Tratan de evitar todo aquello que polariza, ocultan a la opinión pública sus objetivos reales. Es una característica actual cuando caen en la mercadotecnia electoral, es una partidocracia con diferencias ideológicas sumamente difusas. No exactamente sin ideología, pero sí con ideologías sumamente flexibles".
El investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, Francisco Reveles coincide con Sirvent: "También eso es cierto, sobre todo en el caso mexicano hay una concentración de las fuerzas políticas en el centro, tanto de la derecha como de la izquierda pero son fuerzas electorales. Si aparece de repente el zapatismo, si descuadra ese ordenamiento, pues sí representa una postura mucho más extrema que la del PRD".
Respecto al acercamiento al centro de las fuerzas políticas, advierte: "Todos están ocupando el mismo espacio y cada uno debe definir claramente su identidad para que el electorado no se confunda llegado el momento de votar".
El también autor de Partidos políticos en México: apuntes electorales, refiere sobre la fractura de las izquierdas: "La situación de la izquierda ha sido históricamente esa, hubo muchas organizaciones antes de la formación del PRD y justamente ese partido integró a la mayoría de ellas, aunque no dejaron de estar presentes otros grupos minoritarios, no electorales, siempre planteando cuestionamientos no sólo al sistema político, sino al mismo PRD en sus orígenes. El caso más claro, que yo recuerdo, es el del Partido del Trabajo que nació casi como una crítica al perredismo y se ha mantenido hasta la actualidad. Ya después forzado por las circunstancias ha integrado coaliciones con este partido".
Se mantiene escéptico frente a quienes vaticinan un desastre electoral para los partidos de izquierda: "Está por verse cuál es el impacto que tiene el conflicto que vivió el PRD en el resultado electoral, porque en realidad es un conflicto que se muestra en los medios, pero no sabemos hasta que punto sea conocido por la población. El día de la elección la gente va a tener el logo del PRD, va a tener un listado de candidatos y al final va a votar por el partido y no por el candidato de la corriente de Jesús Ortega o el de la corriente de Alejandro Encinas.
"La existencia de corrientes ha sido la constante y sobre todo en el Distrito Federal. Yo creo que la pelea es en otra dimensión, porque la misma decisión de Alejandro Encinas de no salirse después de haber estado cuestionando tanto el proceso y la calificación que se hace, de cualquier manera refleja esta actitud de que lo más conveniente es quedarse, es una decisión pragmática que yo creo que sus seguidores van a asumir. Yo no creo que esto signifique el derrumbe del partido, peor eran los videos del escándalo", diserta.

¿Qué papel jugará AMLO?

—Él va a tratar de seguir siendo un líder muy fuerte, teniendo la perspectiva en el 2012 todavía, y por eso no va a ahondar una fractura latente. Tan es así que la negociación ya está por la definición de candidaturas y aunque haya diferencias muy grandes entre las corrientes, pues van a llegar a acuerdos.
Explica el hecho de que las izquierdas tengan regularmente porcentajes de votación relativamente modestos a pesar de luchar por los derechos de las mayorías: "Eso depende de muchos factores. El voto de los trabajadores no necesariamente ha favorecido a la izquierda, ni en México ni en el mundo. Por otro lado está el papel trascendental que juegan los medios en los procesos electorales. Ahí la izquierda tiene desventaja porque generalmente no es dueña de medios de comunicación o no tiene los recursos suficientes para poder acceder a la televisión, y como todos sabemos los medios sí influyen de manera incuestionable en el electorado".
Sobre la alianza del PT y Convergencia comenta: "La interrogante en torno de estos partidos es si van a ganar más votos producto de la debacle del PRD. Yo pienso que si no han construido una estructura, les va resulta inútil todo lo que están haciendo o están esperando.

¿Los lopezobradoristas tendrían oportunidad de obtener triunfos electorales en estos partidos?

—Tendrían muy pocas porque no tienen la estructura y ninguno de los aspirantes del PRD es lo suficientemente popular como para ganar una elección por si sólo, por su popularidad.

¿Ni AMLO?

—Yo creo que él sí, pero yo no lo veo como candidato de algo en este proceso intermedio. Ahí está el problema: no hay un candidato que te arrastre el voto.

¿Y serían buenos candidatos a diputados AMLO y Cárdenas?

—Podría ser una estrategia adecuada bajo la perspectiva de que hay que empujar desde ahora y no esperar hasta el 2011, pero esa estrategia creo que no la van a seguir porque tanto en Cárdenas como en López Obrador hay una preocupación por el nivel que tienen de liderazgo y no se atreven a tomar este tipo de medidas para que el partido se mantenga y crezca.
Un importante desencuentro entre los perredistas fue la reforma energética, donde una rendija abierta a la privatización que quedó en los ordenamientos jurídicos dividió al partido del sol azteca.
La senadora Yeidckol Polevnsky Gurwitz, cercana a AMLO, explica: "Muchos perredistas no querían perder lo que ya se había ganado, pero otros no queríamos ser cómplices de atrocidades en que había partes que se quedaran abiertas y que había que cambiarlas.
"Espero por el bien de este país que la izquierda esté unida. Siempre que ven que la izquierda tiene mucha fuerza, la derecha y los intereses creados se meten de por medio para dividirla y lo logran. Los partidos tratan de generar conflictos entre ella, de meterse a la bolsa y convencer y dorarles la píldora a unos cuantos. Ojalá que ya podamos en México madurar", dice la exlideresa empresarial.
Tras advertir que de darse una fractura la parte esencial del PRD se quedaría donde esté López Obrador, surge el cuestionamiento ¿Entonces el PRD sigue siendo partido de un caudillo? A lo que la senadora responde: "Yo no creo que la palabra es caudillo. Yo creo que sí es indispensable tener un líder. Tú no puedes formar un partido si no tienes un líder. Tú no puedes llegar si no tienes a un líder para avanzar. Cuando los partidos se institucionalizan y ya son maduros pueden funcionar de una forma distinta, pero de cualquier manera, las instituciones, los países necesitan un líder".
Sobre la resolución del tribunal que colocó al frente del PRD a Ortega Martínez, visiblemente molesta, afirma: "Yo no puedo aceptar las decisiones del TEPJF (Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación) porque me demostró en 2006 que estaba absolutamente manipulado y porque hace pocos días reconoció que sí estaba muy mal el tema de los spots que hicieron grupos empresariales. Se llevó más de dos años para verlo. Es una tomada de pelo como para tratar de justificarse. Las instituciones necesitan reformarse porque funcionan a modo".
Por su parte Alfonso Ramírez Cuellar, líder del Barzón y excandidato a la dirigencia del PRD, declara: "Existen todas las condiciones para lograr repetir los triunfos en una cantidad muy importante de distritos electorales y constituir una fuerza de mayoría en la Cámara de Diputados, pero el primer paso es la unificación, superar estos graves problemas que tenemos y presentarnos en un sólo bloque. Aunque cada partido tendrá la posibilidad de contar con los votos que emitan los ciudadanos de manera independiente".

PT y Convergencia ya están jalando por su lado.

—Sí, yo creo que es un error muy grande. Lo más importante es tomar en cuenta la lección de las últimas elecciones locales donde se ha participado de manera separada, y concluir el hecho evidente que separados permite que haya una restauración de los gobiernos priístas.

¿Por qué las mayorías no responden adecuadamente a las izquierdas a la hora de votar?

—La ciudadanía está castigando a la izquierda cuando se presenta desunida, cuando hace malos gobiernos, cuando no hay congruencia entre lo que se dice y lo que se hace. La ciudadanía quiere una izquierda con manejo transparente de los recursos, que haga obra pública y aliente la participación de los ciudadanos, que democratice. En muchos lugares hemos dejado de ser oposición firme a una serie de gobiernos del PRI y del PAN y esta perdida del carácter opositor, también nos perjudica mucho.

Ortega y Encinas hablaban de tener proyectos opuestos, al votar si decidimos hacerlo por el PRD, ¿cómo sabremos por cuál de los dos estamos votando?

—Bueno, tenemos una propuesta que unifica a todos los miembros del partido, que está en su programa. En realidad lo que hubo en esa elección fue la radicalización artificial de posiciones políticas para justificar una lucha descarnada por el control del aparato partidista.

¿Y qué opina de la decisión del Tribunal Electoral de validar la elección?

—Yo creo que el tribunal debió haber ratificado la resolución de nulidad de la elección. Esa elección no pasa la mínima prueba de la transparencia y limpieza, ése es el grave problema. El tribunal avala una gran cantidad de irregularidades.
Esa resolución ha generado conjeturas sobre posibles negociaciones con el gobierno federal.
-Pues mire, yo creo que el problema también se debe a la descomposición de los órganos internos, hay que criticar severamente al tribunal, pero la responsable de que las cosas salieran como salieron fue la propia Comisión Nacional de Garantías. El problema es muy grave, es un deterioro, una descomposición, una ausencia de democracia a su interior.

¿Y qué papel juega AMLO?

—Es el principal líder de la izquierda en estos momentos.

¿Y si López Obrador se lanzara para diputado no sería buena estrategia para captar más votos?

—Yo creo que lo más importante es que él llame a votar por el PRD y por esta coalición de fuerzas de izquierda, que él haga un gran esfuerzo para unificarlas. Él más que nadie tiene esa posibilidad.

¿Se unificaría más el PRD si Jesús Ortega hubiera renunciado y convocado a nuevas elecciones?

—Pues yo era partidario de la anulación de la elección.
En contraparte Ricardo Cantú Garza, coordinador de los diputados del PT, explica el desencuentro con la actual cúpula perredista: "Yo creo que una parte de la izquierda, sobre todo ligada al PRD, específicamente Nueva Izquierda, le hizo el juego al PAN (apoyó una reforma electoral que afectó a los partidos llamados pequeños) para anular la posibilidad de que hubiera coaliciones y eso está dificultando un poco las cosas. Lo ideal es que fuéramos a este próximo proceso electoral federal en las mismas condiciones de la vez pasada, que fue una coalición exitosa, y eso ya no es posible. Fue una posición muy nociva".
Pone en duda la ideología de la corriente de Jesús Ortega: "Es la moda neoliberal. Ahora a la izquierda con eso de Nueva Izquierda le quitan parte de su esencia, lo cual es preocupante. Por otro lado, se están dando procesos de convergencia de muchos movimientos sindicales y populares, y nosotros estamos haciendo nuestro esfuerzo a través de la coalición con Convergencia. También ya nos hicieron saber el Partido Popular Socialista y el Partido Revolucionario de los Trabajadores que se unen a nuestra alianza para tratar de crear nuevamente el Frente Amplio Progresista para el próximo proceso electoral, ya decidimos que ésa sería la denominación de nuestra coalición.

Pero Jesús Ortega dijo en conferencia de prensa que no pueden usar ese nombre.

—En el reglamento se señala que si un partido no está acuerdo, con el convenio de dos se puede actuar como Frente Amplio Progresista.

¿Entonces el PRD podría tomar otro camino?

—Así es. Sin embargo, el movimiento de resistencia civil pacifica y el FAP han jugado un papel muy importante donde Nueva Izquierda se ha mantenido al margen. Entonces si nosotros logramos mantener la unidad del movimiento en realidad lo que quedaría fuera sería un pequeño grupo del PRD.

Pero si Los chuchos integran las listas de candidatos para 2009 con pura gente de Nueva Izquierda, quedarían totalmente separados.

—Así es, además el movimiento ha tenido muy claro que Nueva Izquierda ha tenido un papel colaboracionista, entonces difícilmente votarían por ellos.

¿Y en esta alianza qué papel jugaría López Obrador?

—Yo creo que él como presidente legítimo de México está comprometido con los partidos que lo postularon, con el movimiento y la ciudadanía, y no tanto con algunas corrientes de alguno de los partidos.

¿Cree que logren una presencia significativa en el Congreso de la Unión?

—Una de las metas para el próximo proceso electoral es que la gente tome conciencia de la importancia de la Cámara de Diputados y con ello logremos una votación suficiente para poder contener las medidas antipopulares y antipatriotas. Hay condiciones, el movimiento que se ha dado ha sido muy amplio y la crisis económica, que se va agudizar el próximo año, ayudará a estimular la conciencia de los mexicanos.

Hablan de un tercio de los escaños, cantidad que nunca han tenido, ni con el efecto López Obrador.

—Bueno, no vamos a ser solamente nosotros, sino vamos a ser un polo de la izquierda donde sí aspiramos a un porcentaje muy cercano a la tercera parte, junto con las demás fuerzas políticas que se nos han estado acercando, claro nosotros seríamos, hasta ahorita, las únicas con registro. El mismo AMLO está dispuesto a convertirse en un coordinador de nuestras campañas y recorrer todo el país apoyando nuestros candidatos. En la medida que aumente el descontento social, quien va a cultivar mayor simpatía será AMLO y las fuerzas que nos aglutinemos en el movimiento.

¿A qué atribuye la histórica baja afluencia de votantes por las izquierdas?

—Es debido al control ideológico a través de la televisión, es muy nocivo. Desafortunadamente los medios de comunicación, especialmente la televisión, han ayudado mucho a mantener la confusión, la demagogia de los partidos de centro y de derecha, pero con lo que se ha dado con AMLO y en otros países de Latinoamérica hacen ver que el electorado está dispuesto a vencer estos obstáculos.

 
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