Diciembre de 2008
Quienes Somos
Directorio
Suscripciones

Infourmex

EUA: migrantes sin atención médica

Aída Mendoza Flores
aidamf2003@yahoo.com.mx

* 6.7 millones son mexicanos * 56 por ciento carece de todo tipo de cobertura * Ligeramente mejor, los de otros países de AL * De México, 44 de cada 100 accidentados * El sistema de salud es tan hostil como la temible Border Patrol

"Siempre fui muy delgadita, al venirme de ilegal a Estados Unidos tuve que mantenerme oculta por un tiempo, luego conseguí trabajo en una procesadora de desechos, mi vida -por temor- se desarrollaba de mi casa al trabajo y del trabajo a mi casa… Empecé a engordar de forma desmedida, llegué a pesar casi el doble de lo normal (90 kilogramos). Mi alimento es a base de productos enlatados y carnes procesadas, porque acá no hay otra cosa, no hay verdura fresca como se compra allá en México y las frutas son muy caras, tanto, que es casi imposible adquirirlas. 10 años pasaron y en una ocasión me sentí mal, mis hijos me llevaron al médico y fue entonces cuando me detectaron la diabetes. Hoy tengo cinco años con esta enfermedad, me la controlo a base de insulina y otros medicamentos. No entiendo cómo pude contraer este padecimiento, pues, en mi familia no hay diabéticos. Lo peor es que acá, en Estados Unidos, no hay seguridad social y los gastos médicos son muy elevados, pero me quedaré aquí porque ya hice mi vida al lado de Daniel e Israel, mis dos hijos y de mi pequeño nieto Ángel…"

Lo anterior fue revelado ante -vía telefónica- por Lucía, quien vive en San José, California, desde hace 15 años cuando emigró junto con su familia hacia Estados Unidos (EU) en busca de mejores condiciones de vida. Antes de irse gozaba de muy buena salud al no rebasar los 45 kilos de peso con 1.45 metros de estatura.
Como el caso de Lucia hay miles en EU, según organismos no gubernamentales, los migrantes -sobre todo de procedencia latina- son más vulnerables a contraer enfermedades que tienen que ver con la modificación drástica de sus hábitos alimenticios y formas de vida.
Los efectos de esta realidad se han querido disminuir en diversos foros, hace un mes Javier Carrillo Sánchez, promotor de Salud en el Programa de Diabetes de California, durante su participación en el VI Congreso Internacional de Nutrición comentó que los inmigrantes mexicanos -en términos generales- reportan menor cantidad de enfermedades crónicas, pasan menos tiempo en cama debido a algún tipo de padecimiento y evidencian menores tasas de mortalidad que los blancos latinos nacidos en EU.
Sin embargo, no negó la existencia del problema luego de que se le advirtió que estudios han demostrado que un elevado porcentaje de la población de origen mexicano llega a EU con un buen estado de salud, y conforme pasa el tiempo de estancia, ésta se va deteriorando.
Instituciones médicas señalan que entre las principales enfermedades que contraen se pueden mencionar: obesidad (sobrepeso), diabetes (azúcar elevada en la sangre), hipertensión (presión arterial alta), dislipidemia (elevados grados de colesterol y triglicéridos), padecimientos de transmisión sexual como hepatitis B, C, VIH-sida y en el caso de las mujeres hay un fenómeno muy común que médicamente se le conoce como el síndrome de ovarios poliquisticos.
Para conocer el porqué muchos de nuestros connacionales -después de un tiempo de residir en EU- contraen este tipo de enfermedades,
conversó con el doctor Pedro M. Martínez, endocrinólogo adscrito al Hospital Regional número 25 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quien explicó que el problema inicia cuando los migrantes se tienen que enfrentar a una nueva forma de vida donde su nutrición juega un papel importantísimo.

El tipo de alimentación

"No podemos negar que en México nuestros alimentos son ricos en grasas y carbohidratos; sin embargo, por el tipo de nuestras actividades logramos el equilibrio en nuestro organismo y al menos que nos excedamos en comida tenemos el riesgo de engordar y en consecuencia sufrir alguno de los padecimientos antes mencionados. Pero allá, en Estados Unidos, los alimentos son exageradamente ricos en carbohidratos, benzoato y sodio, elementos contenidos en la mayoría de los productos embotellados y enlatados que a diario deben consumir los inmigrantes para sobrevivir", indica el especialista.
El consumo diario de estos elementos, agrega, provoca que la mayoría de los inmigrantes mexicanos padezcan de obesidad que es el origen de la diabetes, hipertensión, dislipidemia y del síndrome de ovarios poliquisticos.
Veamos por qué estos alimentos provocan que los latinos tengan sobrepeso y los estadunidenses que consumen los mismos carbohidratos, benzoatos y sodios, no. Todo depende de la carga genética de los individuos, los europeos tienen una carga genética dispersa y las grasas se distribuyen en todo su cuerpo, piernas, caderas, brazos, abdomen y cara mientras que los latinos se caracterizan por tener una carga genética condicionada de tipo visceral, es decir, la grasa se acumula alrededor del abdomen y al no tener salida empiezan a formar tejido adiposo que los lleva a tener problemas severos de salud.

El sedentarismo contribuye

Otro factor determinante es el sedentarismo al que deben de someterse por el temor de ser localizados y deportados hacia su país de origen, advierte el doctor Pedro M. Martínez. "Pongamos como ejemplo a un campesino que acostumbra -aquí en México- ir al campo a sembrar en surcos que tienen entre 700 u 800 metros y siembra 30 surcos, multiplicamos 800 por 30 y es más o menos lo que hacen de caminata en un día, si este connacional se va a Estados Unidos a trabajar en una empresa o fábrica, su espacio está limitado a desarrollar actividades meramente manuales; además no hacen ejercicio porque su meta no es ejercitarse sino hacer dinero y no sale a caminar por miedo, su actividad física se modifica y si a esto le sumamos la comida chatarra que consume, pues llega el sobrepeso y las enfermedades".
Cabe aclarar que, en el caso de la diabetes, no toda la culpa es por emigrar, hay que tomar en cuenta los antecedentes familiares, si papá o mamá tienen la enfermedad existe 50 por ciento de posibilidades de padecerla en 15 a 20 años; sin embargo, al cambiar nuestros hábitos alimenticios el mal puede presentarse en cinco años.
"Con lo anterior no pretendo justificar el hecho, pues uno de cada 10 casos de diabetes en inmigrantes mexicanos que viven en Estados Unidos no tienen antecedentes familiares, se desarrolló la enfermedad al consumir alimentos chatarra y tener sobrepeso", advierte el endocrinólogo adscrito al Hospital Regional número 25 del IMSS.
Al ser interrogado sobre la dislipidemia, el también nutriólogo explica que todo ser humano tiene cierta cantidad de triglicéridos y colesterol en su organismo, pero al tener sobrepeso, éstos van en aumento, lo que provoca alteraciones en el hígado convirtiéndolo en graso; además de formar placas de ateromas en las arterias que al paso de los años pueden desarrollar infartos en el corazón o cerebrales, pero lo más importante del aumento de triglicéridos en sangre es que provoca que el páncreas no secrete cantidades adecuadas de insulina y en consecuencia los carbohidratos que consumieron no se metabolizan adecuadamente, los niveles de glucosa se incrementan y de esa manera es la forma de como se presentan más los casos de diabetes en nuestros connacionales.
La hipertensión se debe a que consumen más alimentos embotellados (desde refrescos hasta cualquier otra ingesta, embutidos, alimentos procesados y en latas) que contiene grandes cantidades de benzoato y sodio, eso hace que la sangre se espese y la presión arterial se incremente, el corazón tiene una sobrecarga de trabajo, late aceleradamente y puede provocar los llamados infartos.
El doctor Pedro M. Martínez hizo énfasis en que el sobrepeso en las mujeres provoca la formación de quistes en sus ovarios (pequeños tumores grasos), esto a su vez influye en su periodo menstrual que se vuelve más prolongado y abundante, les empieza a salir barba, bigote y acné, además de que se pone negro el cuello, lo que quiere decir que padece del síndrome de ovarios poliquisticos, padecimiento que a la larga también la puede llevar a la diabetes.

Enfermedades de transmisión sexual

A pregunta expresa de sobre las enfermedades de transmisión sexual, Pedro M. Martínez indica que se ha comprobado que la mayoría de los hombres migrantes sólo pueden estar sin tener relaciones sexuales un lapso de tres o cuatro meses, después necesitan buscar con quien desahogarse, muchos de ellos lo hacen sin protección y así se contagian de hepatitis B y C, que son padecimientos curables, lo más lamentable es cuando contraen VIH-sida y luego vienen a México y contagian a la esposa y a la nueva descendencia.
Al respecto, Jorge Zepeda, responsable de programas de la comunidad latina de la Fundación del VIH-sida en San Francisco, California, afirma que a diferencia de los estadunidenses, los mexicanos tienen diagnósticos tardíos ante la negación del hecho, lo que les resta calidad de vida.
Nuestra población indocumentada -explicó- es muy resbaladiza, además de que los latinos no tenemos prácticas preventivas. "Muchos de los casos son de mexicanos que llegan al hospital por una diarrea que no se les quita y comienzan a bajar de peso, y cuando se les hacen estudios a fondo, miran que tienen el VIH en una etapa avanzada".
Para Xóchitl Castañeda, de la Universidad de California, el migrante al encontrarse en un país alejado donde se habla un idioma distinto al suyo, se siente solo, cae en depresión y por lo general busca compañía. Otra situación se presenta cuando el migrante es homosexual y al estar en territorio estadunidense se siente más libre y lejos de las presiones de su comunidad que lo señala por ser gay, por lo que realiza prácticas sexuales sin protección.
Jorge Zepeda da algunas estadísticas importantes: "En Estados Unidos, un millón de personas viven con el VIH-sida, de este segmento 19 por ciento corresponde a los latinos. Además de que dos terceras partes de los casos se concentran entre los homosexuales que tienen entre 13 y 29 años.

Sin atención médica

La salud de los inmigrantes que radican en EU se ha convertido en un verdadero problema, pues carecen de atención médica pública. "Allá no hay un IMSS, un ISSSTE o una Secretaría de Salud que los atienda de forma gratuita o a bajo costo, por lo que tal situación se ha vuelto emergente para México", manifiesta Mauricio Hernández, director del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
Aunque emigraron para mejorar su calidad de vida, los mexicanos en EU carecen de protección médica. En los últimos 13 años se duplicó el número de mexicanos sin cobertura sanitaria, al pasar de 3.3 a 6.7 millones de personas, destaca un estudio titulado Migración y salud, latinos en Estados Unidos, elaborado por la Secretaría de Salud, el Consejo Nacional de Población y la Escuela de Salud Pública de la Universidad de California en Berkeley.
"En la actualidad 56 por ciento de la población inmigrante mexicana carece de todo tipo de cobertura de salud. El patrón de cobertura de seguridad médica de los inmigrantes de otros países latinoamericanos es ligeramente más favorable (50 por ciento)", indica el estudio, presentado en el marco de la Octava Semana Binacional de Salud.
Según el documento, estas cifras significan que 600 mil niños y jóvenes, 6 millones de adultos y más de 100 mil adultos mayores que nacieron en México y viven en Estados Unidos, no disponen de cobertura de salud, lo que repercute en su calidad de vida.
Se añade que los mexicanos que son parte de la población más pobre de la Unión Americana, no son candidatos a los subsidios que otorga el Estado por su condición migratoria indocumentada o por la de sus padres. Sólo uno de cada cinco migrantes, indica, cumple con los criterios de elegibilidad para recibir un seguro público de salud.
"Resulta importante destacar la situación particularmente delicada de aquellas familias mexicanas donde subsiste una situación de terrible desigualdad entre los hijos, en que unos, dada su condición de ciudadanos, por haber nacido en territorio estadunidense, disponen de seguridad médica, mientras que otros, en virtud de haber nacido en México, no son elegibles", dice textualmente.
Una tercera parte de los menores de edad no tiene atención médica regular y cerca de la mitad no ha visitado a ningún médico en EU. Debido a la dificultad de tener una vigilancia médica constante, ya sea por la falta de aseguramiento o por el miedo a ser deportado en las instituciones públicas, los mexicanos son, junto con los afroamericanos, quienes presentan las mayores tasas de ingreso a los hospitales por complicaciones graves de diabetes no controlada.
"La terrible disparidad en las tasas de amputaciones de miembros inferiores entre grupos minoritarios como los latinos y la población nativa blanca expresa, de manera contundente, la desventaja de no poder contar con un monitoreo efectivo de la diabetes", expone.
El documento destaca además que de todos los accidentes laborales que ocurren entre inmigrantes en EU, en 44 por ciento de los casos las víctimas son mexicanas. En 2007, se registraron en EU 908 accidentes mortales de trabajadores, de los cuales 607 ocurrieron entre extranjeros y 301 entre estadunidenses.
Según el estudio, después de los mexicanos, los centroamericanos son los inmigrantes con mayores accidentes, con 11 por ciento de los casos, los caribeños con 7 por ciento y los sudamericanos con 6 por ciento. Los oriundos de otras regiones concentran 33 por ciento.
Para la doctora Nancy Casanova González, muchos migrantes temen acercarse a los centros de atención médica comunitaria por temor a toparse con oficiales migratorios y ser deportados, el sistema de salud de EU es hostil e inaccesible para los indocumentados migrantes.
"Los empleadores no dan seguro, la mayoría de los afectados son la población joven, ellos como inmigrantes tienen el objetivo sólo de trabajar para alcanzar sus sueños, pero éstos se ven opacados cuando la salud se deteriora y no son atendidos", lamentó Casanova González.

Seguro Binacional de Salud

Ante la denuncia de diversas organizaciones latinas conformadas en EU, el gobierno mexicano anuncia que se buscarán los mecanismos para que inmigrantes mexicanos cubran su derecho a la salud a través del Seguro Binacional de Salud.
La propuesta ya está completa y en la mesa, es un seguro que tendrá un costo de entre 20 y 40 dólares mensuales, y contempla otorgar servicios básicos a los connacionales sin importar su estatus migratorio, aunque éste no cubriría la atención a pacientes con enfermedades crónico-degenerativas como diabetes, hipertensión y cardiovasculares.

 
Suscríbete

Derechos Reservados, Forum Ediciones, S.A. de C.V. Prohibida su reprodución parcial o total. contacto@forumenlinea.com