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EUA:
migrantes sin atención médica
Aída
Mendoza Flores
aidamf2003@yahoo.com.mx
* 6.7
millones son mexicanos * 56 por ciento carece de todo tipo
de cobertura * Ligeramente mejor, los de otros países
de AL * De México, 44 de cada 100 accidentados * El
sistema de salud es tan hostil como la temible Border Patrol
"Siempre
fui muy delgadita, al venirme de ilegal a Estados Unidos tuve
que mantenerme oculta por un tiempo, luego conseguí
trabajo en una procesadora de desechos, mi vida -por temor-
se desarrollaba de mi casa al trabajo y del trabajo a mi casa
Empecé a engordar de forma desmedida, llegué
a pesar casi el doble de lo normal (90 kilogramos). Mi alimento
es a base de productos enlatados y carnes procesadas, porque
acá no hay otra cosa, no hay verdura fresca como se
compra allá en México y las frutas son muy caras,
tanto, que es casi imposible adquirirlas. 10 años pasaron
y en una ocasión me sentí mal, mis hijos me
llevaron al médico y fue entonces cuando me detectaron
la diabetes. Hoy tengo cinco años con esta enfermedad,
me la controlo a base de insulina y otros medicamentos. No
entiendo cómo pude contraer este padecimiento, pues,
en mi familia no hay diabéticos. Lo peor es que acá,
en Estados Unidos, no hay seguridad social y los gastos médicos
son muy elevados, pero me quedaré aquí porque
ya hice mi vida al lado de Daniel e Israel, mis dos hijos
y de mi pequeño nieto Ángel
"
Lo
anterior fue revelado ante
-vía telefónica- por Lucía, quien vive
en San José, California, desde hace 15 años
cuando emigró junto con su familia hacia Estados Unidos
(EU) en busca de mejores condiciones de vida. Antes de irse
gozaba de muy buena salud al no rebasar los 45 kilos de peso
con 1.45 metros de estatura.
Como el caso de Lucia hay miles en EU, según organismos
no gubernamentales, los migrantes -sobre todo de procedencia
latina- son más vulnerables a contraer enfermedades
que tienen que ver con la modificación drástica
de sus hábitos alimenticios y formas de vida.
Los efectos de esta realidad se han querido disminuir en diversos
foros, hace un mes Javier Carrillo Sánchez, promotor
de Salud en el Programa de Diabetes de California, durante
su participación en el VI Congreso Internacional de
Nutrición comentó que los inmigrantes mexicanos
-en términos generales- reportan menor cantidad de
enfermedades crónicas, pasan menos tiempo en cama debido
a algún tipo de padecimiento y evidencian menores tasas
de mortalidad que los blancos latinos nacidos en EU.
Sin embargo, no negó la existencia del problema luego
de que se le advirtió que estudios han demostrado que
un elevado porcentaje de la población de origen mexicano
llega a EU con un buen estado de salud, y conforme pasa el
tiempo de estancia, ésta se va deteriorando.
Instituciones médicas señalan que entre las
principales enfermedades que contraen se pueden mencionar:
obesidad (sobrepeso), diabetes (azúcar elevada en la
sangre), hipertensión (presión arterial alta),
dislipidemia (elevados grados de colesterol y triglicéridos),
padecimientos de transmisión sexual como hepatitis
B, C, VIH-sida y en el caso de las mujeres hay un fenómeno
muy común que médicamente se le conoce como
el síndrome de ovarios poliquisticos.
Para conocer el porqué muchos de nuestros connacionales
-después de un tiempo de residir en EU- contraen este
tipo de enfermedades,
conversó con el doctor Pedro M. Martínez, endocrinólogo
adscrito al Hospital Regional número 25 del Instituto
Mexicano del Seguro Social (IMSS), quien explicó que
el problema inicia cuando los migrantes se tienen que enfrentar
a una nueva forma de vida donde su nutrición juega
un papel importantísimo.
El
tipo de alimentación
"No
podemos negar que en México nuestros alimentos son
ricos en grasas y carbohidratos; sin embargo, por el tipo
de nuestras actividades logramos el equilibrio en nuestro
organismo y al menos que nos excedamos en comida tenemos el
riesgo de engordar y en consecuencia sufrir alguno de los
padecimientos antes mencionados. Pero allá, en Estados
Unidos, los alimentos son exageradamente ricos en carbohidratos,
benzoato y sodio, elementos contenidos en la mayoría
de los productos embotellados y enlatados que a diario deben
consumir los inmigrantes para sobrevivir", indica el
especialista.
El consumo diario de estos elementos, agrega, provoca que
la mayoría de los inmigrantes mexicanos padezcan de
obesidad que es el origen de la diabetes, hipertensión,
dislipidemia y del síndrome de ovarios poliquisticos.
Veamos por qué estos alimentos provocan que los latinos
tengan sobrepeso y los estadunidenses que consumen los mismos
carbohidratos, benzoatos y sodios, no. Todo depende de la
carga genética de los individuos, los europeos tienen
una carga genética dispersa y las grasas se distribuyen
en todo su cuerpo, piernas, caderas, brazos, abdomen y cara
mientras que los latinos se caracterizan por tener una carga
genética condicionada de tipo visceral, es decir, la
grasa se acumula alrededor del abdomen y al no tener salida
empiezan a formar tejido adiposo que los lleva a tener problemas
severos de salud.
El
sedentarismo contribuye
Otro factor
determinante es el sedentarismo al que deben de someterse
por el temor de ser localizados y deportados hacia su país
de origen, advierte el doctor Pedro M. Martínez. "Pongamos
como ejemplo a un campesino que acostumbra -aquí en
México- ir al campo a sembrar en surcos que tienen
entre 700 u 800 metros y siembra 30 surcos, multiplicamos
800 por 30 y es más o menos lo que hacen de caminata
en un día, si este connacional se va a Estados Unidos
a trabajar en una empresa o fábrica, su espacio está
limitado a desarrollar actividades meramente manuales; además
no hacen ejercicio porque su meta no es ejercitarse sino hacer
dinero y no sale a caminar por miedo, su actividad física
se modifica y si a esto le sumamos la comida chatarra que
consume, pues llega el sobrepeso y las enfermedades".
Cabe aclarar que, en el caso de la diabetes, no toda la culpa
es por emigrar, hay que tomar en cuenta los antecedentes familiares,
si papá o mamá tienen la enfermedad existe 50
por ciento de posibilidades de padecerla en 15 a 20 años;
sin embargo, al cambiar nuestros hábitos alimenticios
el mal puede presentarse en cinco años.
"Con lo anterior no pretendo justificar el hecho, pues
uno de cada 10 casos de diabetes en inmigrantes mexicanos
que viven en Estados Unidos no tienen antecedentes familiares,
se desarrolló la enfermedad al consumir alimentos chatarra
y tener sobrepeso", advierte el endocrinólogo
adscrito al Hospital Regional número 25 del IMSS.
Al ser interrogado sobre la dislipidemia, el también
nutriólogo explica que todo ser humano tiene cierta
cantidad de triglicéridos y colesterol en su organismo,
pero al tener sobrepeso, éstos van en aumento, lo que
provoca alteraciones en el hígado convirtiéndolo
en graso; además de formar placas de ateromas en las
arterias que al paso de los años pueden desarrollar
infartos en el corazón o cerebrales, pero lo más
importante del aumento de triglicéridos en sangre es
que provoca que el páncreas no secrete cantidades adecuadas
de insulina y en consecuencia los carbohidratos que consumieron
no se metabolizan adecuadamente, los niveles de glucosa se
incrementan y de esa manera es la forma de como se presentan
más los casos de diabetes en nuestros connacionales.
La hipertensión se debe a que consumen más alimentos
embotellados (desde refrescos hasta cualquier otra ingesta,
embutidos, alimentos procesados y en latas) que contiene grandes
cantidades de benzoato y sodio, eso hace que la sangre se
espese y la presión arterial se incremente, el corazón
tiene una sobrecarga de trabajo, late aceleradamente y puede
provocar los llamados infartos.
El doctor Pedro M. Martínez hizo énfasis en
que el sobrepeso en las mujeres provoca la formación
de quistes en sus ovarios (pequeños tumores grasos),
esto a su vez influye en su periodo menstrual que se vuelve
más prolongado y abundante, les empieza a salir barba,
bigote y acné, además de que se pone negro el
cuello, lo que quiere decir que padece del síndrome
de ovarios poliquisticos, padecimiento que a la larga también
la puede llevar a la diabetes.
Enfermedades
de transmisión sexual
A
pregunta expresa de
sobre las enfermedades de transmisión sexual, Pedro
M. Martínez indica que se ha comprobado que la mayoría
de los hombres migrantes sólo pueden estar sin tener
relaciones sexuales un lapso de tres o cuatro meses, después
necesitan buscar con quien desahogarse, muchos de ellos lo
hacen sin protección y así se contagian de hepatitis
B y C, que son padecimientos curables, lo más lamentable
es cuando contraen VIH-sida y luego vienen a México
y contagian a la esposa y a la nueva descendencia.
Al respecto, Jorge Zepeda, responsable de programas de la
comunidad latina de la Fundación del VIH-sida en San
Francisco, California, afirma que a diferencia de los estadunidenses,
los mexicanos tienen diagnósticos tardíos ante
la negación del hecho, lo que les resta calidad de
vida.
Nuestra población indocumentada -explicó- es
muy resbaladiza, además de que los latinos no tenemos
prácticas preventivas. "Muchos de los casos son
de mexicanos que llegan al hospital por una diarrea que no
se les quita y comienzan a bajar de peso, y cuando se les
hacen estudios a fondo, miran que tienen el VIH en una etapa
avanzada".
Para Xóchitl Castañeda, de la Universidad de
California, el migrante al encontrarse en un país alejado
donde se habla un idioma distinto al suyo, se siente solo,
cae en depresión y por lo general busca compañía.
Otra situación se presenta cuando el migrante es homosexual
y al estar en territorio estadunidense se siente más
libre y lejos de las presiones de su comunidad que lo señala
por ser gay, por lo que realiza prácticas sexuales
sin protección.
Jorge Zepeda da algunas estadísticas importantes: "En
Estados Unidos, un millón de personas viven con el
VIH-sida, de este segmento 19 por ciento corresponde a los
latinos. Además de que dos terceras partes de los casos
se concentran entre los homosexuales que tienen entre 13 y
29 años.
Sin
atención médica
La salud
de los inmigrantes que radican en EU se ha convertido en un
verdadero problema, pues carecen de atención médica
pública. "Allá no hay un IMSS, un ISSSTE
o una Secretaría de Salud que los atienda de forma
gratuita o a bajo costo, por lo que tal situación se
ha vuelto emergente para México", manifiesta Mauricio
Hernández, director del Instituto Nacional de Salud
Pública (INSP).
Aunque emigraron para mejorar su calidad de vida, los mexicanos
en EU carecen de protección médica. En los últimos
13 años se duplicó el número de mexicanos
sin cobertura sanitaria, al pasar de 3.3 a 6.7 millones de
personas, destaca un estudio titulado Migración
y salud, latinos en Estados Unidos, elaborado por la Secretaría
de Salud, el Consejo Nacional de Población y la Escuela
de Salud Pública de la Universidad de California en
Berkeley.
"En la actualidad 56 por ciento de la población
inmigrante mexicana carece de todo tipo de cobertura de salud.
El patrón de cobertura de seguridad médica de
los inmigrantes de otros países latinoamericanos es
ligeramente más favorable (50 por ciento)", indica
el estudio, presentado en el marco de la Octava Semana Binacional
de Salud.
Según el documento, estas cifras significan que 600
mil niños y jóvenes, 6 millones de adultos y
más de 100 mil adultos mayores que nacieron en México
y viven en Estados Unidos, no disponen de cobertura de salud,
lo que repercute en su calidad de vida.
Se añade que los mexicanos que son parte de la población
más pobre de la Unión Americana, no son candidatos
a los subsidios que otorga el Estado por su condición
migratoria indocumentada o por la de sus padres. Sólo
uno de cada cinco migrantes, indica, cumple con los criterios
de elegibilidad para recibir un seguro público de salud.
"Resulta importante destacar la situación particularmente
delicada de aquellas familias mexicanas donde subsiste una
situación de terrible desigualdad entre los hijos,
en que unos, dada su condición de ciudadanos, por haber
nacido en territorio estadunidense, disponen de seguridad
médica, mientras que otros, en virtud de haber nacido
en México, no son elegibles", dice textualmente.
Una tercera parte de los menores de edad no tiene atención
médica regular y cerca de la mitad no ha visitado a
ningún médico en EU. Debido a la dificultad
de tener una vigilancia médica constante, ya sea por
la falta de aseguramiento o por el miedo a ser deportado en
las instituciones públicas, los mexicanos son, junto
con los afroamericanos, quienes presentan las mayores tasas
de ingreso a los hospitales por complicaciones graves de diabetes
no controlada.
"La terrible disparidad en las tasas de amputaciones
de miembros inferiores entre grupos minoritarios como los
latinos y la población nativa blanca expresa, de manera
contundente, la desventaja de no poder contar con un monitoreo
efectivo de la diabetes", expone.
El documento destaca además que de todos los accidentes
laborales que ocurren entre inmigrantes en EU, en 44 por ciento
de los casos las víctimas son mexicanas. En 2007, se
registraron en EU 908 accidentes mortales de trabajadores,
de los cuales 607 ocurrieron entre extranjeros y 301 entre
estadunidenses.
Según el estudio, después de los mexicanos,
los centroamericanos son los inmigrantes con mayores accidentes,
con 11 por ciento de los casos, los caribeños con 7
por ciento y los sudamericanos con 6 por ciento. Los oriundos
de otras regiones concentran 33 por ciento.
Para la doctora Nancy Casanova González, muchos migrantes
temen acercarse a los centros de atención médica
comunitaria por temor a toparse con oficiales migratorios
y ser deportados, el sistema de salud de EU es hostil e inaccesible
para los indocumentados migrantes.
"Los empleadores no dan seguro, la mayoría de
los afectados son la población joven, ellos como inmigrantes
tienen el objetivo sólo de trabajar para alcanzar sus
sueños, pero éstos se ven opacados cuando la
salud se deteriora y no son atendidos", lamentó
Casanova González.
Seguro
Binacional de Salud
Ante la
denuncia de diversas organizaciones latinas conformadas en
EU, el gobierno mexicano anuncia que se buscarán los
mecanismos para que inmigrantes mexicanos cubran su derecho
a la salud a través del Seguro Binacional de Salud.
La propuesta ya está completa y en la mesa, es un seguro
que tendrá un costo de entre 20 y 40 dólares
mensuales, y contempla otorgar servicios básicos a
los connacionales sin importar su estatus migratorio, aunque
éste no cubriría la atención a pacientes
con enfermedades crónico-degenerativas como diabetes,
hipertensión y cardiovasculares.
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